Alexia de Grecia, la leal amiga de la infanta Cristina: del exilio en Londres a su retiro frente al mar en Lanzarote

Este fin de semana, en la casa de Alexia de Grecia (55) estarán de doble celebración. Por un lado, el 9 de julio, la hija mayor de Constantino de Grecia y Ana María de Dinamarca festejaba su 20º aniversario de boda con su marido Carlos Moreno, y además, este 10 de julio, Alexia cumple 55 años. Dos fechas sin duda muy importantes en la vida de la sobrina de la reina Sofía y prima predilecta de la infanta Cristina.

Alejada de los focos desde el año 2003 cuando decidía instalarse junto a su familia en Lanzarote, Alexia de Grecia y Dinamarca no ha vivido la típica vida de princesa de cuento de hadas clásico. Nació en el palacio de Mon Repos, residencia de descanso de la familia griega en la isla de Corfú, en 1965. Fue la primogénita del que fuera rey Constantino de Grecia y de Ana María de Dinamarca y hasta el nacimiento de su hermano Pablo (hoy casado con Marie-Chantal Miller y sin duda el más mediático de la familia griega) en 1967fue la princesa heredera al trono griego. Alexia es sobrina de las reinas Margarita de Dinamarca y de la reina Sofía, y prima por tanto del actual rey de España, Felipe VI.

Con apenas dos añitos y tras una crisis política e institucional en Grecia, Constantino decidió marcharse al exilio a bordo del avión real junto a toda su familia. En diciembre de 1967 se instalaron en Roma y allí nació el príncipe Nicolás en 1969, hoy marido de Tatiana Blatnik. Durante un corto período, vivieron en el Palacio de Amalienborg en Dinamarca, muy cerca de la reina Ingrid, abuela materna de Alexia. Poco después se mudaron a Londres a una casa en Chobham (en el condado de Surrey), donde nacieron Teodora, en 1983, y Felipe, en 1986.

La primera vez que Constantino volvió a pisar suelo griego no sería hasta 1981 para asistir a los funerales de su madre, la reina Federica, que se llevó a cabo en el cementerio familiar del palacio de Tatoi y para lo que obtuvo un permiso especial de solo cinco horas. "Mi abuela era una parte muy importante de nuestra vida y fue muy emocionante viajar todos los primos juntos a Grecia. Recuerdo que los griegos que acudieron a nuestro encuentro nos tiraban regalos y cartas. Todos los que vinieron estaban a nuestro favor, imagino que los que estaban en contra pasaron de ir", recordaba Alexia en una de las pocas entrevistas que ha concedido en Lancelot Televisión.

Alexia contaba años después que no fue al colegio hasta los 14 años y que mientras tanto ella y sus hermanos recibían educación en su casa con profesores particulares. ”Teníamos un tutor griego, ya que mi padre no sabía si pasado mañana volveríamos a Grecia”, explicaba. Más adelante, la joven estudió Historia en la universidad y llevó a cabo un postgrado en Pedagogía, ya que una de sus grandes pasiones son los niños. Tras varias visitas a Barcelona, en 1992 se instaló definitivamente en la Ciudad Condal, estudió Educación Infantil y comenzó a trabajar con niños en la Asociación Síndrome de Down.

La leal amiga de la infanta Cristina

Fue precisamente en la capital catalana durante el año olímpico donde entabló una gran amistad con su prima la infanta Cristina. Juntas disfrutaban de la noche barcelonesa y trataban de pasar desapercibidas en una ciudad cosmopolita como ésta. "No llegamos a vivir juntas, porque no surgió, no porque no hubiéramos querido. Ella residía con una amiga y yo con otra, pero nos veíamos muchísimo. Fue una muy buena época. Ella sigue adelante con su familia, sus hijos y su trabajo como puede. El apoyo que le he prestado es normal. Cualquiera haría lo mismo por un familiar si pasara por momentos difíciles", decía en el canal canario al ser preguntada por su amistad con Cristina.

Su unión dura hasta hoy y Alexia ha estado al lado de la hija de los reyes eméritos en los peores momentos de su vida, sobre todo, durante el juicio a su marido Iñaki Urdangarin. En esos años, Alexia no dudó en viajar a Washington primero y luego a Suiza para visitar a Cristina y mostrarle su apoyo. Uno de los detalles que demuestran esa amistad que perdura a lo largo del tiempo quedó patente en abril de 2018 cuando Alexia fue el bastón en el que sujetó moralmente Cristina para sentirse cómoda en el funeral por su abuelo don Juan de Borbón, y después en el 80º cumpleaños de doña Sofía donde Alexia también estuvo presente como muestra de su lealtad a la hija de don Juan Carlos. La infanta es además madrina de la primera hija de Alexia y Carlos Morales, Arrietta, nacida en 2002 en Barcelona, y Alexia lo es de Pablo Nicolás Urdangarin.

Enamorada de un arquitecto canario

Barcelona tiene un gran significado en la vida de Alexia de Grecia ya que fue ahí donde conoció al que luego sería su marido, el canario Carlos Morales Quintana (49). Era el año 1994 y Morales era un consumado regatista y estudiante de Arquitectura. "Carlos era un ‘conejero’ (así apodan a los lanzaroteños) en Barcelona”, bromeaba Alexia. Antes de su boda, Constantino y Ana María quisieron como es lógico conocer al que iba a ser su yerno y a los padres de éste, Miguel Morales, funcionario, y María Teresa Quintana, ama de casa, de clase media y sin ningún tipo de vinculación con la aristocracia. "Mis padres quisieron venir a Lanzarote a conocerlos antes de que nos casáramos. Estuvo muy divertido, lo único complicado fue la lengua, mi madre se defiende bien en español, y además es muy lanzada, pero mi padre lo tiene más difícil, así que fue un poco cansino porque Carlos y yo teníamos que estar todo el rato traduciendo", explicaba.

Isabel II fue a su boda

La ‘gran boda griega’ se celebró el 9 de julio de 1999 en la catedral ortodoxa de Santa Sofía en Londres y allí estuvieron destacados miembros de la realeza europea e incluso contó con la presencia de Isabel II, una excepción de la monarca inglesa que solo asiste a bodas de príncipes herederos o familiares próximos. La reina fue acompañada por el duque de Edimburgo y por el príncipe Carlos. El enlace contó con muchos detalles mediterráneos como limones españoles adornando la ceremonia o ensalada y pescado en el menú para los invitados. Más de 23.000 flores adornaron la catedral y la novia llegó a eso de las once y media de la mañana a bordo de un Rolls Royce luciendo un sencillo vestido blanco de satén diseñado por Inge Sprawson, costurera privada de su madre, y peinada con un moño coronado por una tiara de brillantes perteneciente a su bisabuela.

Además de la totalidad de la familia real española, las de Dinamarca, Noruega, Suecia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Jordania estuvieron asimismo representadas. Tras la ceremonia, en la que actuaron como padrinos el rey Constantino y Miguel Ángel, hermano del novio, y como testigos los duques de Lugo y los de de Palma, entre otros, se celebró una recepción en Kenwood House, un palacete propiedad de Patrimonio Nacional en cuyos jardines Alexia jugaba con sus hermanos de niña, en el que disfrutaron de un exquisito menú griego más de 300 invitados. Sus damas de honor fueron su hermana la princesa Teodora, su sobrina la princesa María Olimpia y la princesa Mafalda, hija del príncipe Kyril de Bulgaria.

Una vida tranquila en Lanzarote

Carlos y Alexia siempre han querido vivir alejados de la prensa del corazón. En febrero de 2002 nacía su hija Arrietta en Barcelona y en su bautizo, la niña contó con su tía Teodora de Grecia y Dinamarca (que se marchó en 2010 a Los Ángeles para labrarse una carrera como actriz y ha participado en diferentes series en Estados Unidos) y la infanta Cristina como madrinas. La segunda hija del matrimonio, Ana María, llegaba el 15 de mayo de 2003 y también nacía en la Ciudad Condal. Luego nacían Carlos, en 2005, y cuya madrina es la infanta Elena, y Amelia, en 2007.

En 2003, Alexia y Carlos daban un giro radical a su vida marchándose a vivir a Lanzarote, la tierra del arquitecto. "Era un poco agobiante el acoso en Barcelona. Había incluso periodistas removiendo el contenedor de basura de nuestra casa", recordaba la hija de Constantino de Grecia. Desde entonces, la familia vive en una casa en Puerto Calero, en el municipio de Yaiza. La mansión de estilo canario y con un enorme jardín y piscina está situada frente al mar y fue diseñada por el propio Morales sobre un terreno de unos 10.000 metros.

Lanzarote se ha convertido en su hogar y allí también Carlos ha desarrollado con éxito su carrera. Con su estudio de arquitectura, Carlos Morales Arquitecto, ha llevado a cabo gran número de proyectos en la isla como la marina de Lanzarote, diferentes resorts de lujo o el Palacio de Congresos, y cuenta con un equipo de otras cinco personas.

Familia de deportistas

Si hay algo que une a Alexia, Carlos y sus cuatro hijos es su pasión por el deporte. Además de la vela, disciplina que todos practican desde que eran niños, Alexia es una gran runner e incluso ha participado en varios triatlones (carrera en la que el recorrido se hace una parte a nado, otra en bicicleta y otra corriendo) en Lanzarote. Además, las hijas mayores son nadadoras casi profesionales y han participado en campeonatos del equipo del club Pingüino en la categoría de natación artística. En verano, la familia suele viajar a Porto Heli, en el Peloponeso, para visitar a los padres de Alexia, que viven allí desde que terminara su exilio británico.

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