El montaje del abandono de Isabel Pantoja en ‘Supervivientes’, a la luz un año después

¿Y si Isabel Pantoja hubiese hecho trampas en ‘Supervivientes 2019’? La edición del año pasado del ‘reality’ la tuvo a ella como máxima estrella. Lo primero, por el peso que tiene en el mundo de la canción, pero también, por su relevancia como figura púbica. Y, sobre todo, porque jamás nos la imaginamos en medio de una isla en un concurso de superviviencia.

Desde el primer momento, no hubo semana que no amenazara con irse. Su argumento era todo lo que echaba de menos a su familia (algo absolutamente creíble, si tenemos en cuenta el apego que tiene a los suyos). Tampoco debió ser fácil recordar esos días de encierro en la cárcel, salvando las distancias, obviamente. Y llegó un día que la organización anunció su retirada, alegando que tenía problemas de salud.

Era Jordi González quien le anunciaba, instantes después de escuchar a la propia Pantoja decir que estaba fuerte para continuar: “El incumplimiento de la dieta han elevado algunos valores que han obligado a cambiar el tratamiento, y los cambios de alimentación pertinentes y el nuevo tratamiento hacen incompatibles tu permanencia en el concurso“.

Hasta ahí llegaba. Pero, ¿y si esa ‘enfermedad’ realmente no existió? Pues parece que, efectivamente, fue tan solo una treta, uno de los privilegios de la estrella, para marchar de vuelta a casa sin tener que hacer frente a esa sanción económica que se impone a todo el que decide irse, por voluntad propia, antes de que acabe la edición o de que a audiencia lo expulse.

Ha sido un vídeo, que ha descubierto Look y que ha circulado por las redes sociales, el que ha dejado en evidencia a la productora y a la Pantoja. Uno en el que, en una conversación con Raquel, madre de Noemí Salazar, en la que también estaba Omar Montes, destapa el pastel.

Raquel se dirige a Omar, que terminó siendo el ganador de ‘Supervivientes 2019’: “Te regaló el maletín porque se puso mala, si no es suyo…”. Inmediatamente se escucha a Isabel decir, con naturalidad y desparpajo: “Que no, que yo no me puse mala“. Una sentencia que pone en entredicho la credibilidad del concurso.


Fuente: Leer Artículo Completo