El retiro murciano de Mar Torres, la novia de Froilán: ¿cambio de planes en su carrera?

Se conocieron en el internado. Froilán de Marichalar y Mar Torres comenzaron a salir, lo dejaron y volvieron. Trataron de llevar su relación con la mayor de las discreciones. Y, de ella, se sabía poco o nada, más allá de que había sido capaz de engancharse con fuerza al corazón del hijo de la Infanta Elena.

Sin embargo, hace unos meses, Mar decidió abrir su cuenta de Instagram al público. Mostraba sus posados y sus intenciones de convertirse en alguien que destacase dentro del mundo ‘influencer’. Algo que, aseguran, no sentó muy bien a su pareja. Hubo quienes apuntaron a que vivieron una crisis como consecuencia de ello. Pero las aguas volvieron a su cauce, como quedó de manifiesto en ese mensaje de fin de año que ella le dedicó, recalcando que era lo mejor de su 2019.

Ahora parece que ella estaría viviendo un ‘periodo de reflexión‘. No nos referimos a lo sentimental, que, por el momento, la hacemos enamorada de Froilán. Hablamos de lo laboral. Tras unas vacaciones en las Islas Vírgenes, Torres ha decidido instalarse unas semanas en Murcia, donde se matriculó en un cursillo de prácticas en el Área Científica y Técnica de Investigación del campus de Espinardo, la universidad pública de Murcia. La misma en la que su abuelo Juan, padre de su padre, fue un erudito en el campo de Historia.

¿En qué ha consistido el curso? En trabajar con trufas del desierto en un laboratorio de plantas del campus. Algunos medios apuntan que el proyecto podría estar relacionado con algo dentro del mundo de la cosmética, si bien un poco apartado de su condición de ‘influencer’, sí en la línea de los cuidados personales que predica en su cuenta de Instagram.

Allí no esta sola, puesto que su padre, Juan Torres-Fontes Suárez, reside en Murcia. Juan es un importante promotor inmobiliario, descendiente de los marqueses de Ordoño. Él y la madre de Mar, Mar Fuertes Quintanilla, se separaron hace una década, y tanto la novia de Froilán como su hermana, se fueron a Madrid con ella, quedando su padre en una tierra a la que ahora Mar vuelve. Aunque solo sea en una especie de retiro.

Protagonistas de titulares por ciertos retoques estéticos a los que se ha sometido (y que no ha ocultado en ningún momento, sino todo lo contrario), Mar podría estar tanteando otros terrenos por explotar para buscarse la vida. Tiene 27 años y mucho camino por recorrer. Solo necesita encontrar su sitio.

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