El reto Pelayo 2019: aventura solidaria en Bolivia

El pasado 24 de septiembre Vicky, Rina, Begoña, Raquel, Estrella y Felisa, todas ellas supervivientes de cáncer de mama, viajaron hasta Bolivia para asumir el reto Pelayo Vida Andes 2019, que cuenta con el apoyo del Universo Mujer del Consejo Superior de Deportes, y de la Fundación Cris contra el cáncer, como colaboradora social.

Corazón Horas antes de emprender esa aventura, pudimos charlar con ellas. Y la primera pregunta parece obligada…¿Están nerviosas?

Begoña No, porque estoy disfrutando mucho del momento y esa es una de las cosas que me enseñó el cáncer, que hay que disfrutar de todo lo que te venga.

Rina Estoy feliz porque este reto es un regalo. Yo no tuve que pasar por una selección, porque como es el quinto año de esta prueba decidieron invitar a un país diferente, que resultó ser México. Y yo la afortunada mejicana un poco entrenada, para poder sumarse a estas compañeras.

Vicky Yo estoy muy emocionada porque es una experiencia brutal. Poder ir a Bolivia al Salar de Uyuni y al Nevado de Sajama es la aventura de nuestras vidas.

C. De 282 candidatas, han sido las elegidas. ¿Qué creen que han valorado en ustedes que no hayan visto en las demás?

Estrella Yo diría que todas somos iguales, porque todas tenemos la misma fuerza, coraje, valentía y somos capaces de cualquier reto que nos propongamos. Nos eligieron, podían haber sido otras, pero nosotras vamos por ellas, representamos a todas las mujeres que no han podido estar en esta expedición, y a las que están pasando por un cáncer ahora mismo.

C. Me gustaría que nos contaran cuál ha sido la preparación física y psicológica que han tenido que llevar a cabo para enfrentarse a este reto

Begoña Hemos tenido tres entrenamientos con la directora de la expedición en Picos de Europa y Sierra Nevada. Nos hemos juntado, por nuestra cuenta, las cuatro expedicionarias que vivimos en Madrid, y hemos subido todos los picos de la Comunidad. Además, hemos trabajado en gimnasio combinando elíptica, cinta de correr y bicicleta.

Vicky A nivel psicológico, yo creo que el cáncer es una de las cosas que más te prepara psicológicamente y todas veníamos ya con una fuerza mental y un espíritu de lucha muy trabajados.

C. El reto cumple su quinta edición este año, y los organizadores dicen que es el más complicado de todos…

Rina Pues no lo sé, porque cada año ha tenido su nivel de complicación. El otro día me preguntaron: “¿a cuál de los retos anteriores te habrías apuntado?” ¿Sabes qué contesté?: “A todos”.

El cáncer me dio la fuerza para superar cualquier otro reto

vicky

C. Y, aunque estén preparadas y dispuestas a cualquier adversidad, ¿qué es lo que más miedo da: el mal de altura, las bajas temperaturas o el estar lejos de la familia?

Raquel La mayor complejidad de este reto es que hay condiciones climatológicas que no se controlan hasta que no estemos allí, como el viento, la temperatura o el mal de altura… pero estamos muy tranquilas porque llevamos detrás un equipo muy profesional. Vamos de la mano de Rosa Fernández Rubio, que hizo la primera edición del Kilimanjaro y ha subido los ‘ocho miles’ más altos del mundo. Vamos muy cuidadas con un gran equipo de logística y una doctora. Las ganas que tenemos y el saber que vamos allí por todas, nos hará sacar ese coraje que ya utilizamos para superar el cáncer. Sabemos que no va a ser un paseo, pero vamos a tirar de ello y seguir adelante hasta la cumbre, si el tiempo nos lo permite.

C. El objetivo de este reto solidario ya lo han dicho: visibilizar la importancia de poder superar las dificultades y transmitir un compromiso real con todas las mujeres que han sufrido, sufren y sufrirán un cáncer.

Estrella Lo que queremos es, sobre todo, transmitir un mensaje de fuerza. Sabemos que hay personas que no salen adelante, porque no todos los procesos son iguales, pero es importante que mientras estés pasando por la enfermedad, saques fuerza para levantarte, para andar, para seguir viviendo… No puedes dejar que el cáncer pueda contigo.

C. Ahora están estupendas, pero ¿cómo ha sido el camino desde que conocieron el diagnóstico hasta llegar hoy aquí?

Vicky Cuando te lo diagnostican, la primera fase es de un miedo aterrador porque piensas en tus hijos, en tus padres… Imaginas que te puedes morir, y en ese caso piensas cómo van a afrontar el dolor de esa pérdida las personas que te quieren. Esa fase de duelo la tienes que pasar. Después ves a la gente que tienes alrededor sufriendo y piensas: “no puedo permitirme esto, tengo que tener una actitud positiva y luchar”. Eso es lo que hice yo, afrontar la enfermedad con coraje y valentía.

Begoña En mi caso, no me permití el lujo de sufrir, porque por experiencias personales, gestiono la adversidad un poco mejor. Cuando me dijeron que tenía cáncer pensé en mis hijos y en cómo decírselo. Recuerdo la tarde en la que me lo comunicaron, tenía clase de inglés y caminé hasta allí, desde el hospital, repitiendo en voz alta que tenía cáncer, para tratar de normalizarlo. Ese latigazo que te pasa por la espalda cuando te oyes a ti misma diciendo: “tengo cáncer” me ayudó a ponerme delante de mis hijos, más tarde con toda la serenidad que pude reunir.

Raquel Yo creo que tienes que ser consciente de lo que te está pasando y encontrar un punto de apoyo. Cada una lleva el proceso a su manera y encuentra el apoyo en la familia, en los amigos o en sí misma, porque hay momentos en los que te sientes sola y necesitas decir: “es hora de quererme, de seguir adelante y de luchar por mí”.

Subiremos a la cima por todas las mujeres que sufren la enfermedad

estrella

C. Porque hay mucha vida después del cáncer…

Vicky La lucha es tanto durante como después del cáncer. En ese aspecto, nos gusta siempre insistir, además de transmitir otros dos mensajes: la prevención y la investigación.

C. ¿En qué o en quién creen que pensarán cuando coronen el volcán Nevado Sajama, el pico más alto de Bolivia, meta de la expedición?

Vicky En mi familia: mis hijos, mi marido, mis padres… Hay tantas personas en mi cabeza, tantas mujeres que ahora están pasando por la enfermedad… Toda esa gente subirá con nosotras ese ‘Nevado’.

Estrella Yo también estaré pensando en aquellas personas que han estado apoyándome, y en todas las mujeres por las que subimos. Una vez arriba, respiraré profundamente para seguir sintiéndome viva.

Begoña Yo llevaré a mi abuelo. El cáncer me lo arrebató hace demasiado tiempo y sigue caminando conmigo, porque los abuelos no mueren, los abuelos duermen contigo. Y también pensaré en mi amiga Chelo, a la que perdí cuando solo tenía 24 años, por un cáncer galopante de páncreas, que la fulminó en muy poquito tiempo.

Rina En mis hijas, que son el motor para que yo siga viva.

Raquel Yo pensaré en mi madre, que desgraciadamente falleció de ELA y fue mi apoyo durante el cáncer. Era muy positiva, por eso yo me decía: “si ella está siempre con la sonrisa en la cara, yo no puedo ser menos, tengo que seguir adelante, así que mi pensamiento será para ella y para todas las personas luchadoras”.

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