Enrique del Pozo: ‘‘Ni María Teresa ni sus hijas me defendieron y yo había dado 15 años la cara por ellas’’

La biografía de Enrique del Pozo es extensa, no sólo porque subió por vez primera a un escenario a los 13 años, sino porque si tuviera que definirle por su extensa carrera, la única palabra que se me ocurre es la de camaleónico. Actor, cantante y colaborador de los programas más exitosos de entretenimiento de nuestro país, él sí puede presumir de haber tocado todos los palos del mundo del espectáculo. Uno de sus grandes éxitos, no el único, fue formar parte de uno de los dúos más famosos, Enrique y Ana, que con sus canciones para niños consiguió triunfar no sólo en España, también en Hispanoamérica. Nueve años duró la relación, pero inquieto como es Enrique, cambió de registro.

Se fue a Italia a conocer a los más grandes: Raffaella Carrá y Gina Lollobrigida, entre otros muchos. En el país transalpino ha recibido algunos premios tan prestigiosos como el Pasolini Laceno D´Oro, por su labor en favor de los Derechos Humanos. Ahora está feliz al lado de Rubén Sánchez, a quien presentó, EN EXCLUSIVA, en DIEZ MINUTOS.

Hace bastante que nada se sabía de usted. ¿Dónde ha estado durante este tiempo?
En Roma, donde tengo buenos amigos, y donde rodé un documental como codirector junto a Julián Lara, titulado ‘El mundo rosa’, sobre la Memoria Histórica de LGBT de nuestro país y del resto del mundo, que fue un pelotazo y por el que hemos recibido premios muy prestigiosos en Florencia, Nápoles y Turín.

“He trabajado en una película con Claudia Cardinale”

No ha sido el único que ha recibido.
No, después hicimos ‘Manel Dalgó’, (‘The man behind the woman’), la biografía de uno de los transformistas internacionales más importantes, gran amigo mío, que vive en Montecarlo, donde contamos con la colaboración de la princesa Estefanía de Mónaco, que ha tenido mucho éxito; además de trabajar en una película con Claudia Cardinale y Giancarlo Gianini.

¿En España no le ofrecían nada que mereciera la pena?
Me ofrecían cosas, pero estaba un poco cansado de tener que gritar en las televisiones. Hasta que un día me miré en el espejo y me dije: “Del Pozo, hay muchas cosas que haces y que no eres tú….”

¿Le molesta que habiendo tanta gente preparada en televisión sólo trabajen los que no han hecho nada destacable?
Este es un virus que ha calado mucho en este país. A mí me parecería bien, si no fuera porque se han cargado a las estrellas. Cuando se habla de grandes actores o actrices es para destrozarlos, y yo esto no lo he visto en ninguna otra parte.

¿En Italia es diferente?
Totalmente. Allí en las televisiones hay programas de música, culturales, nunca se olvidan de sus grandes artistas, lo que no impide que den espacio a los jóvenes. Me sorprendió un homenaje que le hicieron a Fernando Rey, que fue el Antonio Banderas en su época.

¿Las televisiones privadas españolas no son un reflejo de las italianas?
Para nada. Allí, además de grandes actores o cantantes, hay programas dedicados a grandes periodistas. La cadena de Berlusconi es muy generosa con la gente de la cultura, mientras que aquí estamos todo el día con la Pantoja, la Jurado y las Campos.

“Raffaella Carrá fue una mujer muy avanzada”

¿Con Raffaella Carrá desaparece un referente de la televisión espectáculo?
En Italia se la valora muchísimo, y en España, también. No sólo porque fue una cantante famosa, también porque fue una mujer muy avanzada, por su apoyo al aborto en un país muy católico, y al matrimonio gay, que pudo costarle su carrera.

Luchó por los derechos de las mujeres.
Porque venía de una familia humilde, era comunista y siempre estaba con los ojos abiertos para descubrir jóvenes con talento. No era envidiosa ni tenía caprichos de diva. Era una gran mujer.

Fue su manager quien le descubrió a usted como cantante.
No, no. A mí quien me descubre es Camilo Sesto, y me propone grabar un disco a través de Pepe Fernández. Pero como yo estaba recién llegado de Londres, me pareció todo un poco antiguo, en comparación con lo que se cantaba en Inglaterra en aquellos años.

No le ofrecerían grabar copla…
No, era una balada clásica, muy al estilo Frank Sinatra, pero yo había empezado como actor, y tampoco tenía una gran voz. Después es cuando aparece el manager de la Carrá, y me ofrece irme a Roma para participar en los espectáculos de Raffaella.

Empezó muy joven en el teatro.
Porque a mí, desde niño, me gustaban las películas de los grandes actores y directores. Mis referentes eran Lucía Dominguín y Miguel Bosé, ellos influyeron para que mi madre, que era una mujer separada, me diera permiso para ir a Londres y después a Roma. Para mí Londres fue un descubrimiento, si tenemos en cuenta que yo llegaba de una dictadura.

¿Quién le enseñó a desenvolverse en la City?
Mi madre me daba libros de Fernando Pessoa, me enteraba más o menos, pero ella siempre insistió en que tenía que leer y prepararme. Yo veía películas prohibidas porque me colaba en la cabina de un cine. Cuando llegué a Londres y a Roma llevaba cosas aprendidas.

¿Cómo recuerda esa época en blanco y negro?
En Londres tuve un romance con una actriz y con un hombre también, que estaban en los círculos de Ken Russell… Ahí yo era una esponja, absorbía todo lo que veía y oía.

“López Vázquez era muy tacaño pero me recomendó para hacer un casting de una película”

Trabajó en ‘Equus’.
Hice de caballito, pero ahí tuve la suerte de conocer a Ana Diosdado, José Luis López Vázquez, Juan Ribó y Manolo Collado.

¿López Vázquez era tan especial como dicen?
Era muy tacaño, pero hizo algo por mí que no suele ser lo habitual en esta profesión: me recomendó para hacer un casting de una película. Me enteré de que no comenzó como actor, sino como diseñador gráfico, y que lo que tenía lo había conseguido por él mismo. Me dio un buen consejo: lo más importante es que cuides a quienes están detrás del espejo de la industria. Tan importante es el director de una cadena como la que friega los baños.

¿Algún consejo de Ana Diosdado?
Para mí era el espejo en el que yo veía a mi madre. Mujeres que cuando se separaban, no podían trabajar, no podían abrir una cuenta corriente… Y si no estaban casadas y tenían un hijo siendo solteras, para la sociedad eran unas putas. Yo junté en una ocasión a mi madre y a Ana y se entendieron sólo con mirarse.

¿Por qué se rompió el dúo ‘Enrique y Ana’?
Yo no estaría aquí si no fuera por el éxito que tuvimos Ana y yo. Fuimos pioneros, pero terminamos en el momento justo, porque de haber seguido quizá hubiéramos terminado mal. Yo tenía otras aspiraciones y no quería que, si terminábamos porque ya el público se había cansado, me viera haciendo bolos por los pueblos.

¿Le atraía más la televisión?
Tuve la enorme suerte de trabajar de tertuliano con Fernando García Tola, Santiago Carrillo, Concha García Campoy, Sabina, porque yo venía de donde venía: de cantar para los niños. Entrar a formar parte de aquel grupo era muy fuerte para mí.

¿Qué diferencia hay entre lo que hacía Pepe Navarro en la TV y lo que se hace ahora?
Pepe Navarro es el que trajo esos programas a España. Después hubo un complot de Pedro J. Ramírez y Mario Conde, que le costó el programa. Conmigo se portó muy bien, igual que Mainat, que fue quien lanzó a Xavier Sardá con ‘Crónicas Marcianas’.

¿Qué le pasa con las Campos?
Es una historia de amor-odio. Hay una cosa que no entiendo en la vida: en los 10 años que estuve con ellas, no hubo ni un gesto de empatía, mientras que otros que las ponían a parir y las humillaban… a esos sí les reían las gracias.

¿Cuál fue el detonante de la batalla Campos-Del Pozo?
Rodríguez Menéndez dijo de mí en su revista que yo me acostaba con niños, cosa que era mentira. Y cuando yo le estaba contando a Teresa en su programa lo que habíamos sufrido mi madre, yo y todas las personas que me querían, y que sabían que aquello no era cierto, ¿crees que me defendió? Ni ella ni sus hijas, mientras que yo he estado 15 años dando la cara por ellas.

“Yo me siento muy querido en ‘Viva la vida”

¿Le resulta incómodo compartir plató con Carmen, Terelu y su hija, Alejandra Rubio?
No, porque yo me siento muy querido en “Viva la vida”.

¿Denunció a quien dijo que se acostaba con niños?
Sí, es más, María Teresa iba a ir a declarar, pero por no hacerle pasar ese mal trago, se suspendió su declaración. Yo nunca he traicionado a quien me da de comer, y le estoy agradecidísimo, pero si un día Jimmy Giménez-Arnau me da un puñetazo en el camerino y me rompe la nariz, sin provocarlo, es una agresión en un programa de televisión.

¿Cómo acabó la historia?
Jimmy me pidió disculpas, fue un caballero.

¿Ha intentado hablar con Teresa Campos?
Cómo se lo voy a decir si no dejan hablar a nadie.

¿Hay censura en las televisiones?
Sí la hay, yo no tengo rencor hacia nadie, pero sí tengo dignidad, y no la voy a perder por nada del mundo.

Tiene un hijo del que nada se sabe…
Porque en el mundo de los artistas hay personas que no quieren estar, no quieren salir. Yo, por respeto a la madre de mi hijo, no lo he querido exponer, y no hay mal rollo ni ningún problema, porque yo me siento muy orgulloso de mi hijo. Pero igual que nunca salieron mis padres, tampoco ha salido mi hijo.

Rubén, su pareja, sí ha salido.
Nosotros trabajamos juntos en ‘Crónicas Marcianas’, pero por diferencia de edad, no tuvimos ningún tipo de relación. Años después él me encontró en las redes y nos enamoramos.

¿Es un montaje?
No. Eso lo dicen por la diferencia de edad, él tiene 40 y yo 62, pero estamos muy enamorados. Me he ido a vivir con él a Sitges, soy muy feliz y espero que dure muchísimo. Hemos hablado de casarnos.

¿Cómo es él?
Lo admiro porque es el primer culturista profesional que ha dicho que, por amor a mí, iba a salir públicamente a decir que era homosexual.

“Hay mucha homofobia todavía”

Lo dice con cierto miedo.
Hay mucha homofobia todavía. Cuando dicen que Rubén Sánchez Montesinos usa su homosexualidad para hacerse famoso, no es gratuito.

Usted lo hizo público en tiempos más difíciles.
Tuve que hacer montajes con mujeres con las que no tenía nada. A Vicente Parra lo vetaron por homosexual. No sabes lo que sufrió. Y en alguna televisión ha habido listas negras. ¿Hemos avanzado? En España hay revistas de hombres gay, pero no de mujeres lesbianas.

¿Estamos retrocediendo en todo lo relacionado con el sexo?
Por supuesto que sí. Yo diría que hay más intransigencia en determinados círculos de la sociedad, pero no vamos a permitir que haya un retroceso en los derechos que tanto nos ha costado conseguir a los gays. Otra cosa es que los políticos den la talla.

¿Le parece que todos son iguales?
Yo soy de izquierdas, pero estoy muy decepcionado, y lo de la derecha me parece de vergüenza.

Entrevista realizada en el Hotel Room Mate Macarena. Gran Via 43.28013 Madrid

Mi foto favorita

“En esta foto estoy con mi amiga la actriz Montse Alcoverro, protagonista de ‘Acacias’ (TVE). Si no hubiera sido por ella, no vuelvo a España”.

¿Quién es Enrique del Pozo?

Nació en Madrid, el 22 de mayo de 1957.

Educación Estudió en un internado católico. Con 13 años comenzó su andadura profesional en el Teatro Marquina como protagonista de ‘El cartero del Rey’. A los 16 se fue a estudiar Arte Dramático a Londres, donde le ofrecieron un pequeño papel en ‘Mahler’, con Ken Russell. Un año después se traslada a Italia, donde trabaja en la obra ‘La Zia Nera’.

Trayectoria De vuelta a España, hace de caballo en ‘Equus’, junto a López Vázquez y Ana Diosdado.

Carrera musical El mánager de Raffaella Carrá le propone grabar un disco con canciones infantiles. Se consagra como ‘Enrique y Ana’, uno de los dúos de más éxito de nuestro país. Nueve años después, se separan. Ya en solitario, graba ‘Eclipse’ y ‘Milano-Madrid’ en italiano. En el Festival de Benidorm de 1995 participa junto a Ketama, Sabina… En la actualidad, colabora en ‘Viva la vida’, en T5.

Familia Tiene un hijo. Vive en Sitges junto a su pareja, el culturista Rubén Sánchez.

Fuente: Leer Artículo Completo