Kiko Rivera, destrozado y hundido, revela en directo las traiciones y fraudes de su madre Isabel Pantoja: “Mi madre me ha usado como tarjeta de crédito”

La noche prometía sorpresas, y cumplió todas las expectativas. A pesar de que, según aseguran, Isabel Pantoja intentó parar la emisión de `Cantora, la herencia envenenad’’ para impedir que su hijo se sentará en un plató a destripar su relación, Kiko Rivera cumplió su ‘amenaza’. Un Kiko hundido, defraudado y destrozado aparecía junto a Jorge Javier Vázquez con una carpeta bajo el brazo que contenía una documentación que aseguraba ser la estocada final para la tonadillera tras la polémica con el testamento de Paquirri. “Según estos papeles, mi madre no me quiere”.

Frases demoledoras como “Me ha robado, ha antepuesto el dinero a sus hijos” o “Mi madre no tiene corazón” eran el preludio de la noche que se avecinaba. Kiko lo tenía claro desde el principio, no podrá perdonar nunca a su madre, aunque le duela en el corazón.

El debate sobre las últimas voluntades de Paquirri se convirtió en el eje conductor de la polémica. Pero, ¿qué fue lo que detonó que el DJ empezara a dudar de la versión que durante años ha contado su madre? Aunque los abogados de Kiko le recomendaron no desvelar qué ocurrió el pasado 2 de agosto, fecha en la que según Kiko estalló todo, un mensaje de José Antonio León al teléfono de Jorge Javier desvelaba la incógnita: ese día, Kiko descubrió que en la habitación de Paquirri en Cantora se encontraban todas las pertenencias del torero que Isabel aseguro le habían robado, y que con tanta insistencia han luchado por tener Cayetano y Francisco Rivera.

Y la llamada en directo de este último fue una de las sorpresas de la noche. Completamente compungido y aguantando las lágrimas, Francisco Rivera entró vía telefónica para mostrar su apoyo a su hermano: “Siento mucho el dolor que estás pasando, estamos contigo”. Pero sin duda el momento más emotivo llegó cuando Fran aseguró: “Papá estaría muy orgulloso”.

Tras horas de programa, uno de los más intensos vividos por los colaboradores, Kiko por fin desveló el contenido de su carpeta, unos documentos que según aseguró han cambiado toda la percepción que tenía de su madre, y que han hecho que el DJ pronuncie palabras como: “Mi madre no es buena persona” o “No quiero llevar a mi madre a los tribunales, pero si es necesario lo haré”.

Según Kiko, lleva hipotecado desde los dos años, desde que en 1986, Isabel Pantoja pidiera una hipoteca sobre Cantora de 50 millones de pesetas. En una fecha, en la que aún no se había hecho la repartición de la herencia de Paquirri, según la cual Kiko iba a ser propietario de la finca al 100%. Pero aquí no terminaban las sorpresas, según aseguró Rivera, dos años después, la tonadillera volvía a pedir otra gran suma, esta vez de 35 millones de pesetas.

Pero Kiko tenía más información que aportar. Según confesó, fue en 2002 cuando se canceló ese crédito de 85 millones de pesetas, para volver a hipotecar por 2,7 millones de euros. Ante esos datos, Kiko aseguró: “¿Quién ha ayudado a quién desde que tiene dos años?”

La relación con su familia paterna también tuvo sus confesiones. Y es que, aunque Kiko asegura que su madre no le prohibió ver a los Rivera, sí le hizo creer que todo el que llevase ese apellido, no era bueno. “Me he pasado toda mi vida pensando que mi abuelo no me quería, que mis tíos tampoco y mis hermanos no querían verme”.

Duras acusaciones y sentimientos difíciles de digerir que avecinan una guerra, que no ha hecho nada más que empezar.

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