La ceremonia de los Emmys en tiempos del Covid: sin alfombra roja y con muchas pantallas

En la madrugada del domingo al lunes se celebrará en Los Ángeles la 72ª edición de los premios Emmy, la ceremonia que reconoce las mejores producciones televisivas de 2019. Y con una pandemia mundial en pleno desarrollo, la gala que reúne a las estrellas y creadores de la pequeña pantalla norteamericana se ha visto obligada a experimentar numerosos, y sorprendentes, cambios para poder celebrarse.

El primero y más importante es que los nominados permanecerán en sus casas, o donde les plazca, porque el equipo de producción de la ABC, la cadena encargada de la retransmisión en Estados Unidos, les ha hecho un particular envío, con una cámara de alta gama, un micrófono, un ordenador portátil y un anillo de luz. 140 equipos técnicos, repartidos por veinte ciudades y diez países, imprescindibles para conectar con la gala en el momento en el que se entreguen los premios a los que estén nominados.

Al igual que podrán instalarlo donde quieran, y nos morimos de ganas por saber si se decantarán por el salón, la piscina o algún lugar más íntimo, también podrán ponerse lo que les de la gana. Es de esperar que las firmas de moda no quieran perder la oportunidad de vestir a las estrellas de la televisión en una cita tan especial, a pesar de que la elegancia propia de la cita se pierde con la distancia y las obligaciones virtuales. Pero tampoco podemos descartar que algunos se dejen llevar por la inusual libertad de la cita y se decanten por estilismos más relajados e incluso disfraces o pijamas.

Los premiados, de los que se desconoce si contarán con el Emmy en sus manos, podrán estar acompañados de quien ellos quieran, y en vez de agradecer el galardón mirando a una cámara podrán hacerlo personalmente y en vivo. Al menos en lo que a la familia se refiere. La 72ª gala de los Emmy va a ser menos glamurosa pero mucho más intima que todas las anteriores.

Con los desplazamientos completamente prohibidos los Emmy pierden el siempre apetecible aperitivo propio de estas citas, la alfombra roja. Tampoco podremos disfrutar de los esperados reencuentros de elencos de intérpretes ni curiosear en las redes sociales de las estrellas lo que sucede entre bambalinas.

La ceremonia, que presentará Jimmy Kimmel, ha dejado su ubicación habitual, el Microsoft Theatre, y se ha trasladado al pabellón deportivo Staples Centre, en el que habitualmente juega sus encuentros el equipo de baloncesto de los Lakers. Este cambio se debe a que el equipo de la televisión debe monitorear una gran cantidad de transmisiones en vivo y necesitaba espacio suficiente para llevarlo a cabo.

Allí Kimmel aparecerá solo durante buena parte de la emisión pero ya se ha confirmado la presencia de varios presentadores de premios, ya sea desde sus casas o, en casos excepcionales, en el pabellón. Entre las estrellas escogidas para participar en la ceremonia se encuentran nombres como Morgan Freeman, America Ferrera, Oprah Winfrey, RuPaul o Laverne Cox. Lo que sí han descartado son los números musicales, y solo habrá uno, correspondiente al momento en el que se recuerda a los integrantes de la industria televisiva que fallecieron en el último año.

Según los productores de la ceremonia, que en España podremos ver en Movistar +, la celebración más importante de la televisión este año se enfocará en el papel salvavidas que la pequeña pantalla ha jugado en estos tiempos de cuarentena. Y han reconocido que no descartan la posibilidad de que la tecnología falle, pero que están preparados para adaptarse a cualquier circunstancia. Algo que también les ha llevado a afirmar que desconocen cuánto durará la gala.

‘Watchmen’ (HBO), con 26 candidaturas, ‘La Maravillosa Señora Maisel’ (Amazon), con 20, ‘Succession’ (HBO) y ‘Ozark’ (Netflix) con 18 son las series que más nominaciones han acumulado en esta gala que pasará a la historia por su palmarés, pero también por las extraordinarias medidas de seguridad que la convierten en todo un hito de la televisión en directo.

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