La ‘verdad piadosa’ de Jesús Mariñas: Verónica no superó su separación de Manuel Iborra

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  • El emotivo mensaje de María Iborra a su madre, Verónica Forqué.

    La muerte de Verónica Forqué asombró por inesperada. Aún no se lo creen y cuesta asimilar que no volveremos a disfrutar de su sonrisa perenne, abierta, cálida, cercana y comunicadora. Contagiaba y nadie podía imaginar un final tan triste, inesperado y sorprendente. Supone una conmoción nacional, y ahora que descansa en paz se ve cuánto la querían y admiraban. Fue gran diva de nuestra pantalla, ganadora nada menos que de cuatro Premios Goya.

    Con solo 66 años, Verónica Forqué decidió quitarse la vida en su casa, un discreto apartamento madrileño en la calle Víctor de la Serna. Hasta allí se trasladaron los servicios de urgencia. Por lo que cuentan lo tenía en la cabeza y ya lo intentó anteriormente. Se ve que el tema le obsesionaba hasta que ahora alcanzó su triste y deprimente objetivo. Cuando los profesionales llegaron hasta ella ya no se pudo hacer nada y sus restos mortales fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de Madrid y allí realizaron los procedimientos habituales que acabaron confirmando el trágico deceso mortal.

    Se nos ha ido una muy representativa ‘Chica Almodóvar’. En ‘Kika’, Verónica Forqué estuvo espléndida, vital, diferente, cautivando personalísima y de lo más seductora. Qué pena, penita, pena. La añoraremos y Almodóvar ya ha dicho que «deja un vacío irrecuperable en nuestras vidas. Era insustituible».

    Según adelanta el resultado de la prueba forense ,»la asfixia mecánica se produce cuando un mecanismo impide la ventilación pulmonar. Tal mecanismo fue en este caso “el ahorcamiento». Fue la empleada del hogar quien descubrió la tragedia. Trabajaba en casa de Verónica y al ver que ella estaba tardando demasiado tiempo en salir del baño, decidió ver qué pasaba. Y la encontró muerta. Sus restos fueron llevados al Instituto Anatómico Forense de Madrid donde, tras la autopsia, se confirmó que la conocida y querida actriz había decidido quitarse la vida. Tristísimo e inexplicable.

    La actriz no dejó ni una nota de despedida o explicando qué la impulsaba a realizar algo tan tremendo rematando su mal estado de los últimos tiempos, siempre lleno de quejas y lamentos. Solía decir que «estoy regular y necesito descansar». No era la de siempre, animosa y resuelta, desde que dejó a Manuel Iborra, su ex marido y padre de María, su única hija, de 31 años. También es actriz y artista. Verónica nunca superó el divorcio de Iborra que, según reconocía, «fue el gran amor de su vida». Y justificaba la separación asegurando que «lo amaba mucho pero no lo podía soportar» por la monotonía de sus vidas. «Pero es un gran padre», subrayaba. Me pregunto qué pensará la mayoría ante semejante postura inconformista de quien tuvo mucho crédito profesional bien ganado con las series ‘Pepa y Pepe’, ‘La mujer de tu vida’ y ‘La vida de Rita’.

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