Los dramas juveniles de Froilán: de cómo atacó a su primo con un pincho moruno a su disparo (muy accidentado) en el pie que se convirtió en viral

Ay, Felipe Juan Froilán de Marichalar y Borbón. El royal más travieso de la monarquía española. O quizás no. ¿La diferencia con el rey emérito? Que antes no había tantos paparazzis, las redes sociales no eran el pan de cada día y las habladurías eran eso, rumores sin fundamento. Ahora que todo tiene un trasfondo digital, conocer los dramas y las gamberradas del cuarto royal en la línea de sucesión a la corona española es mucho más fácil.

Desde jovencísimo, el hijo de Doña Elena apuntaba maneras. Al principio únicamente era un niño travieso que provocaba simpatía y sonrisas. Después se conviritó en un pre adolescente con mala puntería. Cuando llegó la edad del pavo -en toda su plenitud, indeed-, sus fechorías, como diría cualquier octogenaria monárquica, (ergo, mi señora abuela), se convirtieron en algo incontrolable. Y ahora, que el nieto más predilecto (con perdón de Victoria Federica) ya está en la veintena, sus meteduras de pata ya no tienen el talante gracioso que mantenían antaño. Sea como fuere, Froilán, siempre será el digno sucesor de Don Juan Carlos. Eso sí, le falta el toque campechano para bordar la ecuación. En lo de los amores furtivos… creemos que van a la par (hemos echado la vista atrás y estas son las dos mujeres que pudieron ser reinas de España). Pero eso ya es otra historia…

El primer hijo de la infanta Elena y Jaime de Marichalar fue la alegría de la casa real. Adorable, simpático, siempre sonriente… era el niño mimado de Doña Sofía. El primogénito de la primogénita que pronto se convertiría en l’enfant terrible de palacio. Nada que envidiar ha tenido nuestro royal patrio al príncipe Harry en ningún momento… ¿y qué mejor plan de sábado que recordar sus deslices más dramáticos? Ponte cómoda, querida lectora… allá vamos.

Empezó con una patada… y terminó con las tarjetas Black

Será el momento más icónico en la vida de Froilán siempre -o hasta nuevo aviso-. El 22 de mayo de 2004, Don Felipe y Doña Letizia contraían matrimonio en la Catedral de la Almudena. Todo iba rodado, suficiente tenía la pareja ya, que había tenido que atravesar un noviazgo algo turbulento por el pasado de ella como para que agentes externos echaran más leña al fuego. Lo que en un principio se vio como una anécdota graciosa, solo anticiparía todo los episodios que vendrían detrás: en mitad de la ceremonia, Froilán se levantó de su puesto como paje y le dio una patada a su prima Victoria López de Quesada y Borbón Dos-Sicilias.

Poco tiempo después, el hijo de Doña Elena comenzaría a demostrar su carácter. De los creadores de la patada llegó la famosa peineta que le dedicó a los medios de comunicación cuando le estaban fotografiando. No fue un gesto arduo, si no que hizo como que se peinaba para hacerla. Una floritura que dio la vuelta la mundo y que puedes encontrar en YouTube si tienes curiosidad. Dos keywords bastarán: Froilán y peineta.

Muy celoso de su intimidad, en contra de los paparazzis y mal estudiante, poco a poco Forilán iría forjando una personalidad rebelde difícil de controlar, que llegaría a protagonizar incluso episodios violentos en varias ocasiones.

El verano de 2013 la reina Sofía consiguió reunir a todos sus nietos en las vacaciones. Todos eran pequeños, carne de fotógrafos y por supuesto, mucho más descontrolados y traviesos que ahora. En esta tesitura ocurrió el episodio del pincho moruno: se encontraban navegando y Froilán y su primo Pablo Nicolás Urdangarin comenzaron a pelearse. Froilán le dio un cabezazo a su primo en mitad de la discusión pero la riña no se quedó ahí, intentó atacarlo con el palo de un pincho moruno para sorpresa de todos los presentes. El incidente no pasó a mayores pero se convirtió en el tema de conversación en Palma.

Y llegó el disparo en el pie a los 13 años: “Froilán, hijo de la infanta Elena, se ha disparado a sí misma de forma accidental”. Zarzuela emitía entonces un comunicado, “estando en el patio de la casa, acompañado de su padre, se le disparó una escopeta de pequeño calibre (calibre 36), causándole una herida en el pie derecho”. Solamente un dato a tener en cuenta: el uso de este tipo de armas está prohibido en España hasta los 14 años.

De ahí llegaría la reprimenda señalando con el dedo a su padre, Jaime de Marichalar y LA FOTO de desesperación del pequeño Froilánhablando por el móvil en la coronación de su tío Felipe como rey de España. El nieto más travieso había suspendido diez de doce asignaturas. Las únicas que superaban el cinco eran inglés y Educación Física. Como consecuencia, lo mandaron a estudiar a Estados Unidos.

A los 15 y siendo menor de edad se convirtió en relaciones públicas de una discoteca. Y no cualquiera, la clásica Joy Eslava y aunque promocionara la sesión light… muy legal no debía de ser su función. Tenía mucho poder de convocatoria y a cambio, el Borbón teenager más sonado conseguía bebidas gratis y no esperar cola junto con el populacho. Un chollo ser amigo de Froi, vaya.

De ahí llegaron los insulto racistas (solo una frase te revelará el episodio, “¡Tú cállate, puto chino!”), su excelencia académica en Estados Unidos por arte de magia y la fiesta de los puros en el lago del Blue Ridge School para celebrar su vuelta a España que había acordado con sus padres tras prometer que se portaría bien. No lo hizo… ocurrió entonces la pelea a las puertas del Teatro Barceló, sus líos de faldas con Mar Torres(con un drama bastante considerable) y la huida de escoltas por no soportar al hijo de Doña Elena y su predilección para meterse en problemas. Ahora Forilán está asentado en España, ¿su último escándalo? Utilizar las tarjetas Black del rey Juan Carlos junto a su hermana.

Felipe Juan Froilán de Marichalar y Borbón nunca defrauda.

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