María Patiño y Mila Ximénez demuestran que no hay bronca de ‘Sálvame’ que rompa les relaciones personales: ¿hay realmente rencillas entre compañeros cuando les vemos alterados ante las cámaras?

Seguramente, muchas veces nos hayamos preguntado qué hay de cierto en las broncas que, tarde sí y tarde también, se convierten en la salsa más sabrosa de ‘Sálvame’. Si en realidad hay rencillas detrás o, por el contrario, no se trata de nada más que parte del espectáculo que ofrecen los colaboradores en pro de subir el porcentaje del ‘share’. El último ‘problema’ entre compañeras (y sin embargo amigas) lo veíamos hace semana y media, entre Mila Ximénez y María Patiño.

En medio de la opinión sobre ese encontronazo entre María Teresa Campos y Jorge Javier Vázquez, la primera de ellas manifestaba su postura y le llegaba un mensaje de la segunda que desataba la tormenta. Un “respira” que a Ximénez, en medio de su batalla contra el cáncer del pulmón, no sentaba nada bien. Estallaba. Incluso, se iba del plató. Un día más tarde, María hacía examen de conciencia y, entre lágrimas, pedía disculpas. ¿Demasiado tarde? ¿De una manera poco apropiada? Parece que no. Que las aguas han vuelto a su cauce. Y que si bien Mila sí se sintió dolida, no lo suficiente como para romper los lazos con uno de sus pilares en su puesto de trabajo.

Hasta el punto que este sábado María se derrumbaba en el ‘Deluxe’. Está presionada. Mucho. El ritmo que lleva, entre ‘Sálvame’, el propio ‘Deluxe’ y presentar ‘Socialité’, le están pasando factura a nivel mental. Nada que no hayamos visto en otros compañeros de trabajo, que ya han hecho parones en el pasado para tomar aire y despeja una cabeza que soporta esas broncas impostadas que dejan cicatriz (aunque las conversaciones consigan suavizarlas).

En medio de ese dolor que sacaba fuera Patiño, y a pesar de ese choque frontal que tuvo con ella días atrás, Mila descolgaba el teléfonoentraba en directo. “No puedo verla llorar porque la quiero“, eran las palabras contundentes con las que parecía empezar a restañarse la relación de amistad que nunca dejó de serlo. “Tanto Jorge como María con más que mis amigos, son como mi familia”. añadía.

Y como buenos ‘familiares’, ya han tenido más de un encontronazo. Por poner un ejemplo, en el verano de 2019 María decidió casarse en secreto. Tanto, que ni Jorge Javier, que se supone que es su gran confidente, lo sabía. De nuevo, un intercambio de mensajes, con la consiguiente dificultad para una interpretación correcta, llevaba a que se armase un lío. Un enfado… que terminaba por arreglarse tras un cara a cara en plató.

Jorge también fue clave en esa noche en la que Patiño y Ximénez limaron esas asperezas que tenían a la primera con un nudo en el estómago. “Yo también me he sentido así. Yo lo he superado y tú lo vas a superar, estamos aquí para ayudarte”, animaba a su compañera antes de dejar una sentencia digna de reflexión y que deja claro que, entre ellos, no hay mala intención, sino roces inevitables: “Deberíamos escucharnos un poco más los unos a los otros, porque ninguno nos hablamos para hacernos daño”.

Efectivamente, parece que es la falta de comunicación lo que causa estos malos entendidos que se convierten en reyes del programa en medio de la confusión. Entre la mayoría de ellos existe amistad de la buena.

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