¿Podrá el funeral de Felipe de Edimburgo cerrar la brecha de la familia real?

Después de un año marcado por la división, la familia real británica se reunirá de nuevo en su dolor el próximo sábado, unidos con motivo del funeral por el príncipe Felipe, duque de Edimburgo. Fue uno de los deseos de Felipe que tuviera lugar en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor y que transportan su cuerpo en un Land Rover que él mismo ayudó a modificar. El príncipe Carlos liderará la procesión tras él, junto a sus hijos el príncipe Harry y el príncipe Guillermo.

Se espera que se unan otros miembros senior de la realeza a la corta procesión desde la entrada de estado del castillo de Windsor hasta la capilla, pero las fuentes confirman que la reina no caminará junto al ataúd de su marido.

Será la primera vez que veamos en público al príncipe Harry con su familia desde la misa por la Commonwealth celebrada en marzo de 2020, que fue el encuentro público final de él y de Meghan Markle, antes de dejar su vida como miembros senior de la realeza. En el momento la prensa se llenó de reportes que afirmaban que Guillermo y Harry no se hablaban y pareció existir una tensión visible entre los Cambridge y los Sussex durante la misa.

Aunque Harry y Guillermo supuestamente han hablado después de la conocida como ‘Cumbre de Sandringham’, en la que se discutieron los planes de futuro de los Sussex con la reina, Harry dejó Reino Unido en términos difíciles. Así se lo contó a Oprah Winfrey con Meghan Markle durante su explosiva entrevista., Lo que definió la relación con su hermano en ese momento era el ‘espacio’. Tras la entrevista, en la que hicieron una serie de acusaciones de racismo por parte de la familia real, se dijo que Guillermo había acusado a su hermano de anteponer la fama a la familia. Aunque los hermanos permanecieron en contacto tras la emisión de la entrevista, se reportó que las conversaciones no fueron ‘productivas’.

Guillermo y Harry han estado en contacto durante los días posteriores al fallecimiento de su abuelo, y varios miembros de la familia esperan que el funeral de Felipe sea una oportunidad para que los hermanos se reúnan en privado y comiencen a curar su relación.

“Harry ha estado en contacto con su padre, con su hermano y con su abuela”, revela una fuente a Vanity Fair. “Le contaron la noticia de su abuelo al mismo tiempo que al resto de la familia y está sufriendo como el resto”.

El viaje a casa será emocional y doloroso para el príncipe Harry. Ayer, el palacio de Buckingham confirmó que Meghan, que va a dar a luz este verano, no volará para asistir al funeral, siguiendo el consejo de su médico. Una fuente cercana a los Sussex le contó a Vanity Fair que la duquesa hizo “todos los esfuerzos posibles” por sumarse a su marido en el viaje, pero decidió no volar a Reino Unido por razones médicas.

Mientras que Harry se hará pruebas en su llegada a Reino Unido, también tendrá que pasar una cuarentena de cinco días. Se dice que quiso volver a casa tan pronto como fuera posible tras conocer la noticia de la muerte de su abuelo, para poder reunirse con su familia. Algunas informaciones apuntan a que se quedará en Frogmore House en Windsor, la casa de la pareja, que se encuentra en las inmediaciones del castillo de Windsor.

La primera persona a la que Harry verá será, seguramente su abuela. Ambos han permanecido en contacto regular desde que Harry se fue de Reino Unido y hablan a menudo por teléfono y por Zoom. Durante una entrevista reciente con James Corden, Harry también reveló que ha participado en videollamadas con Felipe, quien solía finalizarlas cerrando el ordenador de golpe.

No se sabe cuándo fue la última vez que Harry habló con su abuelo, pero Felipe, quien aparentemente fue informado sobre la entrevista de Oprah después de recibir el alta hospitalaria del mes pasado, estaba supuestamente muy decepcionado con lo que la pareja había dicho y todo lo que había importunado al resto de la familia.

Aunque siempre permanecieron unidos, principalmente por su amor común y su vínculo con lo militar, la relación de Harry con su abuelo se debilitó durante el último año. Según la biógrafa del duque de Edimburgo, Ingrid Seward, Felipe estaba tan decepcionado con la decisión de su nieto de dejar sus deberes reales que no se reunió con Harry durante su visita a Sandringham.

“Felipe simplemente no puede entender por qué Harry se ha comportado como lo ha hecho”, le contó Seward a Vanity Fair el año pasado. “El comportamiento de su nieto es completamente extraño para él, así que la relación ha sufrido, no de forma antinatural. No nos olvidemos de que es un hombre que va a cumplir 100 años, de los cuales 68 de su vida adulta los ha dedicado a apoyar a la monarquía, así que esto ha sido un gran shock. La reina no quería que se preocupara a su edad, pero la ausencia de Felipe en la cumbre de Sandringham hablaba por sí sola. El hecho de que fuera conducido lejos de la gran casa de Sandringham antes de que llegaran todos señaló que no quería formar parte de eso”.

Ahora. los miembros de la familia esperan que esta sea una oportunidad para Harry para construir puentes con su familia, particularmente con su hermano, su cuñada y su padre, quien se dice que espera una reunión familiar desesperadamente.

Según Robert Lacey, autor del libro Battle of Brothers (Batalla de hermanos), “el funeral del príncipe Felipe será un recordatorio de las distinciones entre los miembros trabajadores de la familia real británica y la familia de sangre -hermanos, hermanas, primos, tíos, tías, etc. Harry y Meghan se han retirado de su puesto como miembros trabajadores de la familia apoyados por los contribuyentes y han dejado de llevar a cabo encuentros oficiales, etc. Y las practicidades de estar ‘dentro’ o ‘fuera’ en esa dimensión han estado en el centro de las discusiones del año pasado; por ejemplo con el debate sobre si Harry podría mantener sus títulos militares entre otras”.

Lacey continuó, “ahora la familia –los hermanos en particular– se puede concentrar en reconstruir sus relaciones humanas, y me atrevería a creer que la solemnidad de la muerte de su abuelo y el tiempo tranquilo juntos en familia brindarían, paradójicamente, una ocasión muy estimulante para empezar ese hermano a hermano. Si ellos quieren. El hecho de que Meghan no esté allí –por una razón familiar muy buena– podría, de hecho, ayudar en ese sentido”.

La imagen de los hermanos y su padre andando por detrás del ataúd de su abuelo despertará recuerdos de ambos andando de niños por detrás de la comitiva de su madre en 1997, cuando Guillermo tenía 15 años y Harry solo 12. Entonces, ninguno de ellos se sentía capaz de hacer ese largo y terrible paseo, pero aceptaron hacerlo cuando el príncipe Felipe les dijo que iría con ellos para apoyarlos.

Artículo publicado en la versión estadounidense de Vanity Fair online y traducido. Acceda al original aquí.

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