Balayage francés: qué es y cómo hace que el pelo brille

Cuando termina el verano y el otoño ya se ha instalado en nuestros días dando paso al frío los cambios de look se multiplican y las peluquerías acogen un gran número de demandas que reclaman un corte de pelo o una técnica de coloración nueva. Cambiar de temporada es siempre la excusa perfecta para empezar de cero y los cambios de belleza acompañan con frecuencia a la inauguración de cualquier nueva etapa.

Cambiar de imagen tiene beneficios saludables para tu salud: aumenta tu autoestima, te aporta energía y te da la oportunidad de lucir una imagen acorde con tu personalidad. Estas ventajas y las ganas de dar la bienvenida a nuevas oportunidades logran que los centros especializados en tratamientos de belleza llenen estos meses sus agendas atendiendo a las tendencias que las pasarelas y los expertos en el sector beauty nos han enseñado para instalarlas en los looks que vemos a pie de calle.

Si los cortes de pelo apuestan por cortar lo máximo la longitud de nuestro cabello con arriesgadas elecciones como el pixie o el peinado que promete desbancar al bob, el ‘clavicut’, también las corrientes de tendencias más actuales indican que la coloración que viene altera diferentes estilos: desde los más sutiles hasta los más atrevidos.

Este verano triunfaba el pelo ‘Orange rust’, a principios de otoño la melena color chocolate aterrizó como una apuesta de éxito y, ahora, hay expertos que anuncian iluminar este color con un balayage francés, una técnica de balayage que se distingue de la tradicional en su modo de aplicación.

La principal diferencia del balayage francés radica en que el aclarado progresivo del pelo se realiza desde la mitad de la melena hasta las puntas, sin tocar la raíz y logrando un degradado perfecto sutil y con brillo. El resultado del balayage francés es natural y consigue aportar luminosidad a cualquier rostro.

El término balayage toma origen en el idioma francés y significa «barrer». La técnica que se emplea con el cabello hace honor precisamente a este nombre, pero ahora la tendencia sentencia que este barrido busca un aspecto, incluso, más mezclado y natural en el que el color gradual comience a partir de la mitad del cabello transformándolo y aclarándolo hacia las puntas.

Si esta es la diferencia entre el balayage francés y el balayage tradicional, también existe una gran distancia frente a las mechas californianas, que tampoco tocan la raíz del cabello. Esta tipología de coloración capilar busca un efecto surfero que pretenda simular un aclarado logrado por el sol, pero su contraste es mucho mayor, son más simétricas, apenas se encuentran mezcladas con el resto de los mechones del pelo y, en algunos casos, se aprecia la zona exacta desde la que empiezan.




Fuente: Leer Artículo Completo