Todo lo que necesitas saber si tu decisión beauty de la cuarentena va a ser raparte la cabeza

Después de los dos últimos meses hay quien se ha convertido en el mejor guardián de su cuerpo, dándole todos esos tratamientos y cuidados para los que antes no había tiempo, y hay quien, ante la posibilidad de hacer grandes cambios en su vida ha optado por transformar su cabello. Y algunas han apostado por tintes imposibles en cualquier otro momento de su vida, otras por teñirse las canas en casa o por dejar de hacerlo para siempre. Pero también hay quien ha decidido que qué mejor momento que este para empezar de cero. Vital y capilarmente.

Porque afeitarse la cabeza, además de ser el punto de inflexión empoderador favorito de las películas de Hollywood, es un momento tan renovador como teñirse o apostar por un corte radical. Con la ventaja de que renuevas todo tu cabello y apuestas por una nueva imagen que, probablemente, desconocías.

Pero, como para todo, si vas a raparte la cabeza debes saber unas cuantas cosas. Como por ejemplo que, al contrario de lo que hemos visto en el cine, lo recomendable es primero cortar y luego afeitar. Y para conseguirlo sin trasquilones, es necesario contar con las herramientas más adecuadas. Esto es, un cortapelos con múltiples cabezales, que te permitirán ajustar más el corte que quieres. Porque puedes afeitarte la cabeza sin raparte al cero.

Al igual que todos los cortes de pelo, es necesario que tu cabello esté limpio y, si vas a pasarle la maquinilla, seco. El número o la longitud que selecciones en el cabezal de la maquinilla afectará a la duración del corte. Si es la primera vez que tomas esta decisión capilar, lo más recomendable, y lo que da menos sustos, es empezar por un número alto y, si te parece que lo quieres más corto, bajarlo.

Para evitar las desigualdades en los diferentes puntos de la cabeza es importante trabajar en secciones pequeñas del cuero cabelludo, moviendo la afeitadora con movimientos suaves y pequeños, manteniéndola plana contra la cabeza y en la dirección en la que crece el cabello. Para la nuca, la parte superior y los lados, hay que mover el cortapelos desde la línea del cabello hasta la corona.

Por último, y ya más preocupados por la limpieza que por tu cabeza, es recomendable ponerse una toalla en los hombros que eviten que los pelos se extiendan por el suelo de todo el baño y limpiarlo se convierta en una pesadilla. Porque tenemos bastante con asumir el cambio que le hemos dado a nuestra imagen.

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