Vitamina P: el activo antiedad que tu piel necesita para estar siempre joven y perfecta

Ya conoces todas las vitaminas que necesitas incluir en tu dieta para que tu pelo y tu piel se conserven sanos. De hecho, hasta eres una experta capaz de recitar de carrerilla las bondades de las nuevas vitaminas que acaban de llegar a la lista saludable, como la vitamina F y su efecto antiedad. ¿Pero conoces la vitamina P y sus beneficios? ¿No? Tampoco es extraño ya que a este grupo de micronutrientes se les bautizó como vitamina P cuando se descubrieron porque los encontraron en una naranja y pensaron que eran vitaminas, pero quizá los conozcas por otro nombre más actual: los flavonoides. Estos compuestos antioxidantes de origen vegetal son una auténtica tabla de salvación para nuestra piel, lo cual no es extraño porque también son los encargados de proteger la piel de las frutas y verduras que los contienen contra los efectos perjudiciales de los rayos ultravioletas y las agresiones externas. ¿Quieres saber dónde encontrar la vitamina P que necesitas y qué puede hacer por ti? Te lo contamos todo.

¿Cuántos tipos de vitamina P (o flavonoides) existen?

Para contestar rápidamente a la pregunta… muchísimos. De hecho, hasta la fecha se han identificado unos 6.000 flavonoides distintos y todos tienen propiedades que pueden echarle una mano a tu piel por diferentes vías. Este es el listado de los que no deben faltar en tu dieta.

1. Flavonoles. A esta familia pertenece la quercetina, con mucho el flavonoide que más ingerimos en nuestra dieta porque está presente en la cebolla, los berros, el hinojo, el kale y las ciruelas. La quercetina tiene más poder antioxidante que la vitamina C y la vitamina E, dos de las vitaminas antioxidantes más recomendadas por los dermatólogos. Nuestra recomendación: procura que esté siempre en tu dieta y estarás protegiendo a tu piel del envejecimiento prematuro.

2. Flavones. La apigenina es una de los flavones más estudiados en dermatología. De forma natural la encuentras en la manzanilla, el perejil y el apio y entre sus virtudes está “desactivar” células cancerosas y ser capaz de proteger frente al fotoenvejecimiento derivado de la radiación ultravioleta.

3. Flavanoles. Entre las aportaciones más valiosas de esta familia se encuentran las catequinas. Hay varios tipos de catequinas, pero las más beneficiosas para tu piel las encuentras en el té verde. Estas sustancias han demostrado ser capaces de ayudar a la piel a repararse tras el daño solar y prevenir el fotoenvejecimiento.

4. Isoflavonas. Estas seguro que ya las conocías porque llevan un par de años formando parte del mundo de la cosmética por sus propiedades hidratantes, regeneradoras y antiedad. Las isoflavonas más conocidas son la genistina y la daidzina, que se encuentran de forma natural en la soja y todos sus derivados.

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