#yomequedoencasa: así tienes que utilizar tu rodillo de jade para que sus beneficios lleguen a lo más profundo de tu piel

Si eres una habitual de Instagram es probable que entre las imágenes de tu feed te hayas encontrado con un rodillo de jade, el último descubrimiento de las amantes de las tendencias de belleza. Artilugios preciosos en los que una o dos piedras son las responsables de proporcionarnos un masaje facial beneficioso para la piel de nuestro rostro.

En realidad esta herramienta beauty no es ninguna innovación reciente, ya que formaba parte de las rutinas de cuidado de la piel en China en el siglo VII, cuando se le atribuían propiedades curativas y protectoras. En la actualidad, según los expertos, ayuda a mejorar la circulación y a aumentar el drenaje linfático.

Aunque se puede utilizar a temperatura ambiente, es aconsejable guardarlo en la nevera. Para que sus efectos sean mayores. El frío de las piedras de jade ayudan a reactivar la circulación sanguínea, reducan la hinchazón y pueden ayudar a que los productos de nuestra rutina de belleza penetren más profundamente en la piel. Otra de las propiedades que se le atribuyen es la de suavizar las ojeras y reducir la hinchazón de las bolsas de los ojos.

Para introducirla en nuestra rutina de belleza no tenemos más que pasar la piedra del tamaño que necesitemos por nuestro rostro al final de la misma. Si de lo que deseamos es un efecto reafirmante deberemos comenzar en los pómulos y desplazarla piedra hacia fuera. La línea de la mandíbula, para crear más contorno y definición, y la que va de la oreja a la clavícula, que drena el exceso de líquidos, serán los siguientes pasos a seguir.

La aplicación del rodillo de jade puede ayudarnos a que nuestras ojeras sean menos visibles si lo aplicamos nada más levantarnos, o nos ayudará a calmar la inflamación de la piel al final del día. En cualquiera de los casos, es mucho más efectiva tras la aplicación de un aceite facial o un suero hidratante, ya que ayudarán a deslizarse sobre nuestro rostro con mayor facilidad, facilitando la penetración del producto.

A las propiedades atribuidas al jade, una piedra tradicional que calma la mente y libera los pensamientos negativos, se suman sus cualidades reactivadoras en nuestra piel, gracias a que siempre está fría. Una cualidad que ayuda a mejorar la circulación del rostro, suavizando las líneas finas y las arrugas.

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