Cenas y comidas de Navidad: dónde reservar en Madrid

Las comidas y cenas de Navidad pueden convertirse en un recuerdo memorable o en una tragedia griega. No sólo por las conversaciones que se originen en torno a los platos sino por el contenido de los mismos. Es habitual que muchos restaurantes suban el precio de su carta en estas fechas sin modificar la calidad de sus productos. Pero esto no pasa en los mejores restaurantes de Madrid donde la tradición y el saber hacer han alimentado a generaciones.

Zalacaín

Fundado en 1973, entre sus paredes se han tenido lugar conversaciones que han cambiado el rumbo de nuestro país. Sin ir más lejos, en sus salones privados se elaboró parte de la Constitución. Recientemente reformado, su estilo se equilibra entre lo clásico y lo moderno, dejando a la calidad y el buen servicio el adjetivo de atemporal.

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Durante más cuatro décadas, Zalacaín ha sabido complacer a sus clientes. Muestra de ello son sus menús de Navidad creados por su chef ejecutivo, Julio Miralles, que van de 108 a 128 euros. Entre sus propuestas encontramos clásicos como las croquetas, el solomillo de vaca con salsa perigord o el pequeño Búcaro “Don Pío”. Como no podía faltar, en todos los menús puedes encontrar las emblemáticas patata soufflé. De postre, las tejas y las mignardises de siempre.

 Horcher

Lugar de encuentro gastronómico de aristócrata y celebridades. El restaurante Horcher es un referente de alta cocina en la capital. La primera cena de Navidad que se celebró en este lugar fue en el 1943, coincidiendo con su año de apertura. Desde entonces, y como tradición navideña, en las mesas donde un día se sentaron personalidades como Dalí o Sophia Loren, se come ganso.

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“Es un ave muy difícil de conseguir”, explica el jefe de Sala, Raúl Rodríguez, “las casi 200 piezas que nos envían vienen de un pueblo de Francia”. Es precisamente su exclusividad –sólo se sirven desde el 3 de diciembre al día de Reyes–, lo que hace que el emblemático restaurante se convierta en un reclamo para amantes de este ave y curiosos de lo exquisito. Trinchado delante del comensal, se sirve relleno de manzanas asadas, lombarda, puré de castañas y en su jugo natural. ¿De postre? Por supuesto, el pastel de árbol o Baumkuchen, típico de la casa, servido con helado de vainilla y chocolate derretido y que puedes probar en su expresión máxima –6 anillas de altura– por 250 euros. Eso sí, no olvides reservar.

Saddle

El Saddle es la gran promesa de la familia Cortés tras la caída del emblemático Jockey, lugar de peregrinaje de estrellas y poderosos. En el número 6 de la calle Amador de los Ríos, se ha postulado como el clásico contemporáneo que siempre tener en mente.Alrededor de 1.600 metros cuadrados de restaurante configuran un espacio moderno, dividido en un lobby, el comedor y sus lujosos reservados (de 2 a 24 personas).

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¿Y qué comer en Saddle? El chef ejecutivo Adolfo Santos, con la inestimable ayuda del directo de vinos Israel Ramírez, han configurado un menú de lujo que va de los 130 a los 150 euros. En él encontramos los platos más populares de Saddle, como la gamba roja de Garrucha, el solomillo Wellington, el pâté de Crôute al amontillado yla terrina de foie. También sus postres, como la tarta ópera o la Babà au Rhum. ¿Cuál elegir de todos? Puedes tener la tranquilidad de que cualquiera de ellos es un acierto.

Casa Elena

A unos cuarenta minutos de Madrid, en Cabañas de la Sagra, se encuentra este restaurante de cocina de autor. Su carácter no son sólo viene dado por la excelente calidad de los productos ecológicos y de kilómetro cero. Algunos, incluso, cultivados en los huertos del restaurante. También es popular por su ambiente familiar y por la belleza de la antigua casona de la abuela de César Martín, gerente y propietario, rehabilitada en distintos comedores.

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Su chef, Alberto Avilés –formado con el célebre cocinero Mario Sandoval– ha preparado tres menús de entre 45 y 65 euros pensado para paladares curiosos y amantes de la excelencia. Las exitosas croquetas cremosas Casa Elena (de las que no podrás comer sólo una), el cochinillo a baja temperatura y la merluza con crema de coliflor son algunas de las apuestas seguras dentro de cada menú. El postre de limón en texturas es una fantasía visual y gustativa que no te dejará indiferente. De poder elegir, nosotros escogeríamos los tres.

Lhardy

Con toda probabilidad, el más veterano de la lista. Fundado en 1839, "Lhardy nació con la zarzuela". Fue uno de los restaurantes favoritos de la reina Isabel II en sus visitas a España donde seguramente tomó consomé y cocido; dos de las especialidades centenarias del local. Su comedor principal, el salón isabelino, y sus 5 privados: salón japonés, blanco, sarasate, gayarre y tamberlick, son verdaderos testigos de la historia y del refinamiento culinario del país.

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En Navidad, su carta sigue abierta como de costumbre y los asistentes pueden elegir entre diferentes menús clásicos –incluído de cocido, disponibles durante todas las estaciones del año. En su tienda, uno de los puntos más exquisitos de la ciudad, podemos encontrar especialidades para crear tu propia cena de Navidad al estilo Lhardy en casa: desde dulces navideños hasta peculiares aves.

Café Comercial

“Original y castizo”. Así se presenta el renovado Café Comercial, un restaurante con 130 años de historia ubicado en la céntrica Glorieta de Bilbao. Su nueva carta adapta los grandes éxitos originales e integra algunas de las propuestas más interesantes de la cocina contemporánea.

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Pepe Roch, el chef ejecutivo del restaurante, idea seis menús de Navidad que van desde los 45 a los 80 euros y que divide en menús para compartir, de tipo cóctel y de estilo sentado. Algunos incluso con barra libre durante la comida. Aquí brillan la ensaladilla clásica de El Comercial, los taquitos de merluza con muselina de ajo frito, la lubina en ascuas y el solomillo de vaca vieja en tacos. Lo mejor es que si te lías y acabas tarde la cena, puedes desayunar chocolate con churros en su barra. Todo ventajas.

Ramses

Juan Mari Arzak, su hija Elena y su equipo de El Laboratorio dieron luz a este proyecto que desde hace años es un referente de alta cocina en Madrid. El famoso local, ubicado en la Puerta de Alcalá ,está dividido en distintos ambientes (por supuesto, cuenta con diferentes salones privados) diseñador por el famoso interiorista Philippe Starck.

Los expertos de este restaurante despliegan su magia en un único menú de 150 euros. La esencia de la cocina de Ramses se puede encontrar en platos como El de Pez de Cleopatra, La Gallina en el Bosque o El Tartufo. Todo queda impregnado de un magnífico Mumm Millesimé.

Alabaster

Situado en el corazón de la ciudad, es famoso por su cocina de producto y por su clientela de alto nivel. Amplios comedores, reservados y zona de barra crean un espacio agradable y lujoso. Su bodega, con más de 1000 referencias, con más de 600 en carta, es uno de sus mayores atractivos ya que puedes armonizar maravillosas elaboraciones con caldos muy peculiares.

El chef Antonio Hernando y su equipo proponen dos menús navideños muy especiales: un menú de empresa (60 euros) y otro especial (80 euros). Merluza al pil-pil, lomo ibérico ‘Joselito’, costilla de vaca rubia gallega, zamburiñas, paté de mejillones… Si no ha llegado a este punto con la boca hecha agua, nos damos por vencidos.

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