Claves para manejar el estrés

Las rutinas, las responsabilidades diarias, la conciliación profesional y familiar… Todo va sumando. Vamos acelerados e intentamos llegar a todo. En el último año esta sensación de estrés se ha generalizado y se ha agravado debido a la pandemia y el confinamiento.

Algunos estudios refieren que nueve de cada diez españoles han sufrido momentos de estrés por la crisis sanitaria del coronavirus, ya sea por miedo al contagio propio, miedo al de un familiar o por el confinamiento estricto de 2020. A lo largo de estos meses, también hemos aprendido que a veces tenemos que parar y relajar tensión. Toma nota de algunas recomendaciones para controlar la ansiedad y el estrés:

Es importante buscar un momento para relajarte, para no sentirte ‘encerrada’ en tus propias tareas y dejar que la mente descanse. Esos minutos de descanso nos pueden ayudar a liberar tensión, a tomarnos las cosas con más calma, reaprender a colocar las prioridades, delegar tareas y dejar en asuntos pendientes aquellas cosas que no son urgentes y pueden esperar.

Trata de afrontar las dificultades desde la tranquilidad y el sosiego, con una mirada optimista. Neutraliza los pensamientos negativos y piensa en positivo.

Interesarte por los demás y por sus necesidades. Ser solidaria y empática con tu entorno ayuda a crear vínculos afectivos y sentirte bien contigo misma.

Practica una actividad física al aire libre, en un entorno verde. Reconecta con la naturaleza, relaja la mente y respira.

Melisa, ayuda a la relajación y el buen descanso

Para favorecer la relajación, la melisa es una planta tradicionalmente conocida porque contribuye a mejorar los estados puntuales leves de ansiedad y nervios. Junto a la melisa, la flor de azahar y la hierba Luisa también aportan efectos beneficiosos en episodios de alteraciones por nervios. Además, la pasiflora favorece el buen descanso nocturno.

Descansa del móvil

El uso continuado de la tecnología durante la pandemia ha desembocado en lo que se conoce como tecno-estrés o estrés digital. Por eso, es importante darnos un respiro y desconectar de las pantallas. Disfruta de un tiempo de descanso tecnológico, pasea con tu mascota, monta en bici, practica yoga, marcha, senderismo, lee un libro, hornea pan casero… Y recuerda: por la noche, deja el móvil fuera del dormitorio.

Dulces sueños

Los episodios de nervios y estrés tienen un impacto en nuestro sueño y pueden provocar insomnio. Para mejorar la higiene del sueño es fundamental crear hábitos, mantener unas rutinas en los horarios de acostarse y levantarse, tratar de cenar a la misma hora, evitar siestas largas y cuidar de que el dormitorio esté alejado de ruidos y luz externos.

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