Cómo afrontar la primera Navidad si estás de duelo porque has perdido a alguien por culpa del coronavirus

El duelo es el modo en el que la naturaleza cura un corazón roto y, desgraciadamente, muchas familias españolas se sienten con el corazón herido porque están transitando por un proceso de duelo por culpa del coronavirus. Las navidades tradicionalmente son momentos en los que la familia se reúne, un período muy sensible, en el que el duelo, y todo su dolor, cobran una intensidad importante. “Elaborar un duelo, conlleva períodos entre seis y doce meses, según la vinculación que tuviéramos con la persona fallecida”, explica la psicóloga de Sanitas Lorena Sanz. Por eso es posible que, si tú has perdido a alguien este año por la pandemia, necesitas cuidarte mucho más por Navidad. Con ayuda de la experta te explicamos cómo superar vuestras primeras navidades si este año falta alguien en la mesa de Navidad.

Cómo convivir con el duelo en las navidades del coronavirus

Es posible que en estas fechas tus emociones se desborden… o no. Tan normal es una cosa, como la otra. Si estás atravesando un proceso de duelo puedes sentir tristeza, anhelo, rabia, enfado, culpa, indignación, pero también alegría. Debes entender que la alegría es un derecho que no significa que hayas olvidado a esa persona. Es posible sentir una profunda tristeza y al mismo tiempo sonreír y disfrutar de pequeños momentos.

¿Pero cómo reaccionar cuando salga el tema del coronavirus en las reuniones o charlas con los demás? “Aquellas personas que deseen y necesiten una conversación que les distancie del dolor que experimentan al hablar de la pandemia, es importante que lo hagan saber a sus allegados”, explica Lorena Sanz.

Si alguien saca el tema estando tú delante, vuelve a exponer a tus allegados que agradecerías evitar hablar de las infecciones de coronavirus y sus aspectos relacionados. Si en algún momento de la conversación, aterriza el tema (que sucederá), aprovecha unos minutos para acudir al aseo dando tiempo a que hablen unos minutos.

Es muy complicado evadir un tema tan actual en nuestros días. No hay que culpar a quienes nos quieren por caer en él, lo importante es que el tema en sí no nos haga caer en un círculo vicioso innecesario de enfado y decepción. Por eso, tras un tiempo limitado de cortesía, recuérdales que es importante para ti poder evitar porque tu pérdida aún duele y te entristece bastante. También puede ser de ayuda preparar una lista de temas distintos, para poder redirigir la conversación cuando observes que puede salir.

El mejor consejo: respetar lo que tu duelo necesita

Puedes hablar con tus allegados para evitar que saquen el tema, pero ellos no son los únicos que hablan de la epidemia a tu alrededor. En estos momentos es inevitable que los medios estén repletos de información sobre el coronavirus “y para muchas personas será recomendable evitar detalles y noticias como el número de muertos diarios, casos e historias personales que probablemente salgan en los medios de comunicación, y que pueden hacer aflorar nuestros recuerdos y sentimientos dolorosos”, explica la psicólogo. Televisión, por lo tanto, sí, pero mejor poner Netflix antes que el telediario.

Y en cuanto a la celebración en sí de los días claves… sigue tu instinto y permítete hacer lo que te apetezca. Si quieres hablar de la persona que ya no está, adelante: una fase de la elaboración de nuestro duelo pasa por aprender a manejar nuestros recuerdos, integrarlos en nuestro día a día. Muchos de ellos serán bonitos y compartirlos con los demás te puede ayudar.

Pero si lo que te apetece es no poner ni un adorno ni celebrar nada de nada, hazlo también. Cada persona es única y libre de decidir cómo transitar por su dolor. Aunque el consejo de la psicóloga es que no te quedes sola en estas fechas: “El cariño de nuestros seres queridos, sin duda, aliviará el dolor que estemos sintiendo. Puede ser buena idea iniciar nuevas tradiciones y no sobrecargarnos de tareas por muy ocupada que deseemos tener la mente”, explica.

Es recomendable que te reúnas con personas que entiendan tu dolor, que te den espacio en las reuniones, que comprendan que no puedes sonreír constantemente y que eviten proponernos sonrisas que no podemos esbozar con inadecuados “venga sonríe, anímate”. No es el momento de “hacerse la fuerte”, es el momento de sobrellevar la Navidad lo mejor posible y en buena compañía.

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