Cómo ser bruja en el siglo XXI: la bruja Sabrina Expósito nos cuenta qué tipos de brujas existen y por qué importan tanto sus rituales

Imposible no caer en la tentación de conocer a una bruja del siglo XXI: la curiosidad acerca de cómo ha viajado al siglo XXI la práctica de la brujería es inmensa. La popularización del feminismo ha traído, como un efecto secundario más que benéfico, la restauración de una figura que relacionábamos con lo oscuro. Hoy sabemos que aquellas brujas señaladas por la Inquisición por hacer magia negra, rituales sospechosos y salvajes akelarres fueron más bien mujeres solteras y viudas con conocimientos ancestrales sobre plantas, ungüentos y pócimas que les permitían, gracias a su capacidad para curar, ser independientes. Mataban a las supuestas brujas por empoderadas, pero su leyenda ha nutrido a miles de mujeres que hoy siguen el camino de la magia. Una de ellas es Sabrina Expósito, autora de ‘Feliz por arte de magia’.

“Es común relacionar la magia con la oscuridad, pero en realidad es luz”, comienza diciendo Sabrina Expósito, una bruja de lo más contemporánea. “Hubo un momento en el que no había más remedio que estar oculto, por eso se relaciona más con las sombras. Las que hoy nos llamamos brujas nos vinculamos con el empoderamiento femenino y con el mundo natural, nada que ver con toda la mitología oscurantista”, aclara esta bruja que lidera una comunidad digital en Facebook e Instagram que supera las 100.000 personas. En ‘Mis cosas de bruja’ se reúnen curiosas, aficionadas y brujas novatas que encuentran en Sabrina Expósito guía e inspiración para dar sus primeros pasos en la magia. Con fotos, tutoriales y vídeos.

En su página web ‘Mis cosas de bruja’, Sabrina Expósito muestra su poderío como bruja en la confección de herramientas mágicas y amuletos, una preciosidad de artesanía natural, independientemente de la magia que cada cual pueda suscitar en ellos. Son piedras talladas y pintadas, pero también maderas muy trabajadas y cargadas de buena energía. Los rituales encuentran multitud de elementos para convocar esa buena onda que necesitamos como el llover: plumas, flores, piedrecitas, hojas, monedas… “No solo son para conseguir cosas, sino también de celebración. Por ejemplo, de ciclos que se abren o se cierran, como los solsticios. Pero las brujas no solo hacemos rituales, también meditamos y pasamos mucho tiempo en la naturaleza: yo necesito acudir a ella tres o cuatro horas al día para sentirme bien”.

Sabrina Expósito no se inició como bruja de la mano de ninguna maestra ni comunidad de brujas: es completamente autodidacta. “Yo viví un despertar paulatino que se ha ido trabajando en mi interior. Siempre he sido muy sensitiva, desde muy niña. Para mí todo tenía alma, desde mis muñecos a las plantas o las piedras. Sigo siendo así, sigo tratando todo lo que me rodea con respeto porque creo que todo tiene su propia vida. Conforme vas creciendo puedes ir perdiendo esa sensibilidad: al relacionarte con el mundo exterior todo eso se va diluyendo. Pero si logras reconectar, puedes despertar esa capacidad para percibir las vibraciones e incluso desarrollarla. Eso sí: asimilar todo eso requiere tiempo”.

No es fácil reconocerse bruja: Sabrina Expósito salió del armario mágico en 2005, con 35 años. Lo hizo con una fan page de Facebook con la que inició su consulta. “Es muy complicado ser diferente, pero lo cierto es que jamás he tenido un camino fácil”, reconoce. “He sido el ‘bicho raro’ desde adolescente. Por ejemplo, voy tatuada prácticamente entera. Me he acostumbrado a que no me afectelo que opina la gente. En ese aspecto estoy acostumbrada a no ser afectaba por mucha gente. Por suerte, hoy en día todo está mucho más normalizado, tanto en lo que tiene que ver con el aspecto físico como en lo que se refiere a la magia. Aunque sigue siendo complicado decir que eres bruja o una persona sensitiva porque muchas personas aún se lo llevan a la oscuridad y el miedo”.

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Repetimos: Sabrina no acudió a ninguna escuela de magia (para desgracia de nuestra imaginación peliculera) ni tuvo una maestra que la guiara en su camino. “No, no he tenido una maestra concreta (si acaso, tengo muchísimas) y tampoco quiero ser maestra de nadie. Como mucho, acompañar en su camino a personas que quieran iniciarse. Es normal que al principio te aferres a ciertos personajes, pensamientos o tradiciones, pero poco a poco vas cogiendo lo que te resuena para crear tus propios conceptos y forma de pensar”. ¿Y no existe ninguna comunidad bruja en España de la que formar parte? “Sí, existe muchas comunidades de brujas y también Wicca, pero no me considero wiccana”, explica.

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Sabrina Expósito se refiere a una religión neopagana vinculada con la brujería y ciertos cultos antiguos, que cobija a muchas brujas contemporáneas en todo el mundo. “Al principio, cuando estaba despertando mi lado mágico, intenté vincularme a ese mundo y llevar a rajatabla sus rituales y celebraciones. Sin embargo, algo no me terminaba de convencer. No terminaba de encajar conmigo que sus celebraciones están muy arraigados al culto de deidades de religiones antiguas. Yo no siento que haya ninguna deidad superior a mí. Eso me fue separando un poquito del mundo de la Wicca, aunque sigo opinando que es la manera más fácil de poder comenzar en el mundo de la magia”.

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