Efectos secundarios (extraños) de bajar de peso

A veces pude parecer una ironía de la vida. ¿Cómo puede ser posible que después de tanto esfuerzo por fin bajaste todas esos kilos de más y no te sientes a gusto?

Este es uno de los efectos secundarios extraños de la pérdida de grasa, así lo explica Tricia Leahey, Ph.D., profesora de psiquiatría en la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Universidad de Brown.

Lo cierto es que hay un sinnúmero de beneficios de perder peso si tienes sobrepeso, tendrás más energía, te sentirás mejor, reducirás el riesgo de desarrollar diabetes, depresión, apnea del sueño, impotencia, dolor de espalda, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, pero con estos beneficios tendrás algunos efectos secundariosextraños. Los investigadores observaron a casi 2.000 adultos con sobrepeso durante cuatro años, y los que perdieron al menos el 5% de su peso corporal tenían un 78% más de probabilidades de padecer depresión.

Estos son algunos de los efecto secundarios extraños:

Tristeza

Deberías sentirte feliz con cada kilo que has bajado, entonces, ¿por qué te sientes tan infeliz? Según un estudio de la University College London, la pérdida de peso puede aumentar tu riesgo de depresión.

“A menudo tenemos grandes esperanzas de perder peso”, dice Alexis Conason, psicólogo clínico con sede en Nueva York. “Cuando perdemos peso, pero nos encontramos luchando con los mismos problemas, podemos sentirnos frustrados o desanimados”.

¿Qué puedes hacer?

Duerme bien y come alimentos saludables cuando tengas hambre para reducir el riesgo de depresión”, dice Conason. Estar bien nutrido y descansado te ayudará a tener la capacidad de recuperación para enfrentar los desafíos.

“Si estás totalmente preocupado por la pérdida de peso, a tal grado de abandonar los planes con amigos para ir al gimnasio o contar obsesivamente las calorías en cada comida, consulta a un psicólogo para obtener ayuda”, dice Conason.

Piel flácida

La pérdida de peso no es sinónimo de abdominales marcados. Si pierdes mucho peso puedes terminar con pliegues caídos por el exceso de piel. “La piel se estira con el tiempo para adaptarse a la masa corporal adicional”, dice a Mens Health Adonis Maiquez, director de bienestar y medicina regenerativa en el Instituto de Intervención y Gestión de la Edad. La cantidad de piel suelta con la que terminas depende de la edad que tengas, la rapidez con la que perdiste peso y la frecuencia con la que has perdido y ganado peso.

¿Qué puedes hacer?

“En casos de pérdida extrema de peso, la cirugía plástica puede ser la única forma de conseguirlo”, dice Holly Wyatt, maestra de medicina de la Universidad de Colorado. “Pero si tienes un poco de flacidez, puedes comenzar a trabajar tus músculos para hacer que tu piel se vea más tensa”.

Problemas amorosos

Bajar de peso junto a tu pareja puede aumentar tus posibilidades de éxito. Pero si uno de los miembros no se muestra interesado, tu relación puede sufrir algunas crisis, según un estudio reciente de North Carolina State University.

Según un estudio, el cambio de estilo de vida unilateral a menudo llevó a discusiones y “sentimientos difíciles entre la pareja”, dice la autora del estudio Lynsey Kluever Romo.

¿Qué puedes hacer?

Explica por qué perder peso es importante para ti. Si entiende tus motivos, será más probable que te apoye, dice Conason. Sin embargo, no le pidas que se adhiera a tu plan de gimnasio. Estar en un plan de adelgazamiento debe ser una decisión personal.

Malestar estomacal

“Algunas personas que pierden peso rápidamente desarrollan cálculos biliares: bultos duros que se forman en su vesícula biliar”, dice el Dr. Wyatt. Si reduces la grasa en tu dieta, tu vesícula biliar no se contrae con tanta frecuencia, lo que permite que la bilis se concentre en el órgano, lo que lleva a la formación de cálculos”, explica.

¿Qué puedes hacer?

No le temas a las grasas, de hecho es saludable que incluyas grasa en tu dieta diaria para mantener a tu vesícula biliar funcionando correctamente. La grasa se ve a menudo como un demonio de la dieta, pero los estudios demuestran que el nutriente no incrementa grasa en tu abdomen, demasiadas calorías lo hacen.

Hambre a toda hora

Puede ser que tu apetito se deba al hecho de que simplemente estás comiendo menos calorías, pero también puede deberse a que tu metabolismo aún no se ha ajustado a tu nueva dieta. O tal vez tu ingesta de calorías no se haya ajustado a tu nuevo régimen de ejercicios. Cualquiera que sea el caso, debes saber que esto es normal.

¿Qué puedes hacer?

Ve al gimnasio (corre, camina o haz HIIT). Seguir una rutina de ejercicios puede ayudar a fortalecer una región de tu cerebro llamada “corteza prefrontal dorsolateral”, que ayuda a considerar las consecuencias a largo plazo de las decisiones a corto plazo. Por lo tanto, cuanto más participes en el ejercicio físico, más podrás reforzar tu fortaleza mental también.

Tener mal humor

La falta de hidratos de carbono es uno de los grandes culpables de tu mal humor. Cortar demasiados carbohidratos puede agotar a tu cerebro de las reservas de energía vital que necesita para funcionar y, en general, tener un buen humor.

¿Qué puedes hacer?

Ingiere carbohidratos gradualmente en tu dieta. Y céntrate en los carbohidratos más “complejos” (o sin procesar), como las frutas y verduras. Estos alimentos contienen fibra, que te ayudará a sentirte más lleno, junto con antioxidantes y muchos otros nutrientes beneficiosos.

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