El amor en tiempos de coronavirus: ¿Qué está pasando con las dating apps durante la cuarentena?

Quizás hayas entrado a este artículo porque consideras que “amor en los tiempos del coronavirus“, no es una elección de palabras muy acertada que digamos. Quizás, ha sido porque eres usuaria de una aplicación de ligar y quieres ver, en época de confinamiento, tal y como diría tu abuela “cómo está el mercado”. Quizás y solo quizás, sea porque cuando acabe la cuarentena, uno de tus objetivos es pasar a formar parte de la gran familia que es la del amor virtual.

Sea cual sea la respuesta, tenemos algo claro: las aplicaciones de ligar también están sufriendo las consecuencias del coronavirus. Se acabó aquello de quedar a tomar una copa con pretensiones. Aquello de un café y lo que surja o incluso, aquello de quedar con las cosas muy claras, cristalinas diríamos, por ambas partes. Ahora se ha impuesto el cortejo (mención especial a Jane Austen), el ‘fast love’ ha quedado olvidado. Se lleva el ‘slow love’ como los pijamas cómodos y (¿por suerte o por desgracia?) no es una moda que haya llegado despacio y se haya asentado como muchas otras. ¡Sorpresa! Esta forma de relacionarse a través de las aplicaciones para conocer a gente es la única.

¿Qué le está pasando al amor virtual? ¿Se acabaron los matches de usar y tirar?

Según Meetic, una de las plataformas de citas más longevas en España “son muchos los solteros que están interesados en conocer a alguien, incluso si no se pueden encontrar físicamente hasta dentro de varias semanas”. ¿Quiere decir esto que el físico, al menos en época de cuarentena, ha pasado a un segundo plano? Parece que sí. Según datos de la aplicación de citas, un 64% de los usuarios afirma que tendría una historia de amor con alguien de la aplicación aunque no le guste su apariencia. ¿Ha puesto el coronavirus aquello de “la belleza está en el interior sobre la mesa”?

¿Amor? Sí, pero detrás de una pantalla

Si alguna vez has sido usuario de Tinder, una de las aplicaciones con más éxito entre los millennial, te habrás encontrado con muchos perfiles de usuarios. Aquellos que no saben qué hacen en la aplicación, que les da vergüenza admitir que la tienen, o incluso, aquellos que solo quieren mantener conversaciones sin aspiración alguna de tener un ‘face to face’ en ningún momento. Si entras a Tinder en estos momentos, todos los perfiles de usuarios tienen algo en común: el coronavirus.

Ya antes del inicio del estado de alarma podíamos leer en biografías frases como “No estoy infectado de Covid-19” o “Soy un partidazo, tengo papel higiénico”. Los más osados incluso se atrevían con construcciones del tipo “He sobrevivido al virus”. Estas mentes pensantes comparten algo: las ganas, más aún en cuarentena, de poder hablar con personas que busquen lo mismo que ellos. Las conversaciones de Tinder se ha incrementado diariamente en un 25%: ahora son más largas y más entretenidas. ¿Las biografías que más podemos leer como reclamo a la hora de comenzar una conversación? “Quédate en casa” o “Lávate las manos” se han convertido en el nuevo “¿Estudias o trabajas?”. ¿Quién nos lo iba a decir? En Europa, la duración de las conversaciones entre usuarios se ha aumentado hasta un 30% en comparación al mes de febrero. Hablamos más, durante más tiempo y con menos pretensiones. Parece que los usuarios están interesados en conocer a la persona detrás de la pantalla, sin prisas y con aspiraciones de que en la vida real la historia pueda prosperar. Adiós a las conexiones fugaces.

¿Durará esta tendencia lo que dure la cuarentena? Si atendemos al refrán más repetido en las aplicaciones de citas, “el amor dura lo que dura dura”, (si me dieran un euro cada vez que lo leo sería millonaria) las probabilidades no son del todo favorables. Un dato a tener en cuenta: según un estudio realizado por SexPlace, un 71% de los encuestados practican sexting. Por lo que todo no es tan platónico como los datos indican. Lorena Hermoso, sexóloga, explica, “Estamos viviendo unos cambios de paradigma muy interesantes, y es que personas que antes ni se planteaban algún tipo de juego erótico online está empezando a verlo con buenos ojos o incluso ya lo han probado. La situación de confinamiento más allá de apagar el deseo sexual lo está estimulando precisamente por esa sensación de no tenerlo”.

Las nuevas primeras citas: bendita videollamada

La historia se repite también para los susarios de Badoo. No importa ya la distancia física, las conversaciones y su duración se han incrementado y la actividad de la aplicación salta por los aires. ¡Viva el amor digital -o lo que surja-! Desde que se decretara el confinamiento la aplicación ha aumentado un 12 % sus mensajes, pero ¡ojo! Hay diferencias entre géneros. Mientras que las mujeres han incrementado sus mensajes en un 25%, lo hombres solo lo han hecho en un 12%. Bienvenidos sean los roles de género del flirteo, también virtualmente.

¿Creías que aquello de las videollamadas era solamente para tus primos del pueblo y tus amigas? ¡No! Para los más rezagados en términos de citas por Internet, Badoo tiene un servicio de video chat, donde se pueden llevar a cabo videoconferencias con tus ligues. ¿La buena noticia? ¡Las videoconferencias no serán solo para el teletrabajo! ¿La mala? Tendrás citas con el pijama puesto, al menos, la parte de abajo. Este servicio de la aplicación ha aumentado en un 9%. Sí, tomar algo a distancia o jugar a juegos de mesa en una primera cita ya es posible. Ahora sí que no hay excusa para evitar tener una primera cita. TODOS estamos en casa.

Dominic Gallello, CMO de Badoo, explica el fenómeno: “Si bien el distanciamiento o incluso el autoaislamiento es algo desafiante, hacerlo cuando estás soltero o viviendo solo es aún más difícil. Las citas en línea no siempre son un mundo fácil, pero un mayor aislamiento puede hacer que, desde un inicio, la idea de conseguir una conexión significativa se vea fuera de nuestro alcance. No obstante, en Badoo estamos siendo testigos de todo lo contrario”.

En redes, uno de los memes más compartidos es que el que pregunta cómo acabaremos la cuarentena. Solo hay tres respuestas a) con sobrepeso, b) con muchos divorcios, c) con un babyboom. Creo fervientemente que las tres son correctas, pero… Si todas las aplicaciones de citas se usan más que nunca, estamos encerrados en casa y, amarás el ‘slow love’ -aunque no te haga mucha gracia- se ha convertido en un mandamiento iquebrantable, ¿quiere decir esto que nos enfrentamos al final de la soltería como la conocíamos? ¿O al principio de una nueva forma de conocer gente por Internet?

Solo el tiempo dirá. Mientras tanto, ligar en casa en pijama ya no es algo estigmatizado y para “vagos”, sino la única forma de hacerlo.

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