Estas son las 5 posturas de yoga favoritas de Cristina Pedroche y gracias a ellas luce tipazo en Instagram

De los ejercicios de stretching de Paula Echevarría, a los de glúteos que hace Elsa Pataky con una silla, las celebrities y sus cuentas de Instagram se han convertido en nuestra factoría de ideas para ponernos en forma. Pero si hay alguien que destaca por su capacidad para adoptar posturas imposibles esa es Cristina Pedroche. Gracias al yoga ha conseguido un físico estilizado y fuerte. Te contamos cuáles son sus asanas favoritas y qué consigue gracias a cada una de ellas para que las hagas en casa… si te atreves.

La postura de la bailarina (o natarajasana para los entendidos)

Le gusta tanto esta postura que hasta la hace subida a un columpio. No es para menos, esta asana de equilibrio ayuda a estirar los hombros y el pecho, estira los muslos y el abdomen, fortalece las piernas y tobillos y mejora el equilibrio todo en uno.

Para hacerla, al inspirar dobla la pierna derecha hasta que puedas sujetar el tobillo con la mano y estira el brazo contrario (el izquierdo) hacia delante. Y al espirar, mientras intentas estirar la pierna hacia arriba y hacia atrás, arquea la espalda con el tronco un poco echado hacia delante. Aguanta la postura durante cinco respiraciones y deshazla lentamente.

Si haces el cuervo volador logras un vientre plano

Solo apta para gente con seguro dental la asana Eka Pada Galavasana es un must de Instagram solo apto para yoguis avanzados. De verdad, no lo hagas en casa si no dominas antes posturas intermedias como la postura del árbol o la de la grulla. ¿Y qué se consigue con tanta maestría además de unos selfies espectaculares?

La postura del cuervo ayuda a trabajar los músculos más internos del abdomen, esos que ni se inmutan aunque te mates a hacer abdominales. Ahora ya sabes cómo logra Cristina Pedroche presumir de vientre plano.

Postura de la paloma real para unos glúteos firmes

La Eka Pada Rajakapotasana ayuda a afinar cintura y desbloquear las caderas además de ayudar a estirar bien estirados los músculos de los glúteos. La versión que hace Cristina Pedroche es la más complicada de todas, o sea que para ponerla en práctica debes estar en forma.

Si quieres probar suerte, ponte de rodillas y coloca una pierna doblada hacia adelante mientras estiras la otra pierna hacia atrás. El secreto es que la ingle tiene que quedar apoyada en el suelo. Después lleva tu cóxis hacia el pubis y mete tripa. Si te ves capaz, lleva el brazo hacia atrás y levanta la pierna estirada al tiempo que abres el pecho. ¡Ánimo!

Postura Sirsasana (o hacer el pino de cabeza de toda la vida)

Como Cristina Pedroche no tiene ni la presión arterial alta, no lesiones en el cuello ni la espalda ni migrañas, se puede permitir el lujo de hacer este pino hindú en el que la base que aguanta el peso del cuerpo se reparte en los antebrazos. ¿Creías que era en la cabeza? Error. Gracias a la Salamba Sirsasana, Cristina tonifica todos los músculos del tronco, del cuello y de los brazos.

Para hacerla debes partir de la famosa postura del perro boca abajo e ir caminando hasta que tu espalda quede recta y la cadera encima de la cabeza. después, se levantan los pies del suelo manteniendo las rodillas cerca del pecho. Y si eres muy, muy, pero que muy pro, te atreves a estirar las piernas hacia arriba.

Postura de la grulla, para unos brazos tonificados

Aunque parezca muy difícil, en realidad para hacer esta postura se necesita más equilibrio y estabilidad que fuerza. Eso sí, hacerla garantiza unos brazos fuertes y con la proporción de músculo justa para el resto de tu vida.

Para realizarla correctamente tienes que mantener los brazos rectos, las rodillas cerca de las axilas y los glúteos lo más alto posible en el aire. Mantenerla durante 20 o 30 segundos cada día incrementa la fuerza de los brazos y tonifica los abdominales, ¿y quién no quiere unos brazos delgados y firmes y un vientre plano?

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