La gran familia de Ángela Tejedor, madre de Ángela Molina: actores, cantantes, un bisnieto y la dolorosa muerte de su nieto Noel

Desde hace algunos años, Ángela Tejedor Capitán, la que fuera el gran amor de Antonio Molina, permanecía recluida en la tranquilidad de su casa de Santa Eulalia en Ibiza, un hogar que compró junto a su marido hace más de 50 años. El lunes conocíamos la triste noticia de su fallecimiento a los 88 años de edad. Siempre en un segundo plano, la matriarca de una de las sagas más prolíficas del mundo de la interpretación y la música enamoró con tan solo 14 años al artista malagueño. “Lo mejor de mi llegada a Madrid fue conocer a mi mujer", diría él años más tarde. Ángela era hija del alcalde Fuencarral y con 19 años recién cumplidos se convirtió en la mujer de uno de los artistas más reconocidos de nuestro país.

Antonio Molina y Ángela Tejedor estuvieron juntos cuatro décadas y formaron una numerosa familia (tuvieron ocho hijos) de la que siempre se mostraron tremendamente orgullosos. Su boda se celebró el 31 de marzo de 1951 y pocos meses después nació su primer hijo, Antonio (70). El mayor de los hijos de la conocida saga ha tenido varias empresas relacionadas con el sector inmobiliario y de la publicidad y apenas le hemos podido ver en el funeral por su padre y ahora en el de su madre. Tampoco se sabe demasiado de Juan Ramón (67), del que ni siquiera se ha hecho público a qué se dedica, ni de José Alberto. Este último es fotógrafo y cámara de cine y televisión. En el año 2005 su nombre saltaba a los medios por un tristísimo episodio: su hijo Noel, de tan solo 22 años, perdía la vida en mayo de ese año mientras realizaba una inmersión a pulmón libre entre la playa de San Gabriel y la bocana del puerto de Alicante. Un durísimo golpe en el que los Molina estuvieron más unidos que nunca para apoyar a José Alberto y su pareja, Amaya, así como a su otra hija Isadora.

La numerosa familia de Ángela

Sin duda, la más conocida de los hijos que tuvieron Ángela Tejedor y Antonio Molina es Ángela Molina (65). La prolífica actriz, que el pasado marzo recibió el Goya de Honor a toda su trayectoria, siempre ha tratado de mantener su vida personal al margen de los medios. La intérprete estudió danza clásica en la Escuela Superior de Madrid y trabajó en el circo en Francia antes de aparecer en su primera película, No matarás, en 1974. Fue a partir de ese momento, recién cumplidos los 19 años, cuando dedicó su vida por completo al mundo de la interpretación. Defensora a ultranza de la libertad, ha vivido siempre con pasión tanto en su carrera como en sus relaciones.

El fotógrafo y realizador francés Hervé Tirmarche fue su primer gran amor cuando aún ella no había cumplido los 22 años y ya empezaba a triunfar en el cine gracias a su papel en Ese oscuro objeto del deseo, de Luis Buñuel. Ángela y Hervé se conocieron en Ibiza, lugar de veraneo de la actriz en su juventud y que hasta hoy se ha convertido en su refugio. Tirmarche, que hoy se dedica a la realización cinematográfica, era en aquel momento uno de los fotógrafos de moda y junto a Ángela formó una de las parejas más exitosas de la época. Nunca llegaron a casarse pero tuvieron tres hijos: Olivia, Mateo y Samuel.

La mayor, Olivia (40), es la única de los hijos de Ángela que han seguido sus pasos como actriz y con solo diez años ya se había puesto ante una cámara para rodar un documental en Toledo. Se formó en Londres y en Estudio Corazza en Madrid y su primera aparición en el cine fue en Jara (2000), de Manuel Estudillo, junto a su madre (con la que coincidió luego en El Graduado en 2005 y hace poco tiempo en la serie de Atresmedia La Valla). Uno de sus papeles más recordados de esos años sería el de Nadine en la mítica serie juvenil Al salir de clase, pero luego la hemos visto en obras de teatro como La casa de Bernarda Alba o El Adefesio, de Rafael Alberti. Olivia Molina ha llevado gran parte de su carrera como actriz en series de televisión como El Síndrome de Ulises, Física o Química, Luna: el misterio de Calenda, Bajo Sospecha o Amar es para siempre. La hija mayor de Ángela Molina mantiene una relación sentimental con el también actor Sergio Mur desde 2011 y con él ha tenido dos hijos: Vera (8) y Eric (5), que son las dos debilidades de su abuela Ángela.

Mateo (38) es un apasionado del mar y vive en Ibiza. Allí practica submarinismo y gracias a esta afición (hace algún tiempo participó en el Ibiza Blue Challenge, un reto deportivo que tiene como escenarios naturales los paradisíacos parajes de Ibiza y Formentera) lo ha convertido en su profesión. Samuel, de 33, prefiere el más absoluto anonimato igual que su hermano Mateo, y se desconoce a qué se dedica aunque es un gran apasionado de la música electrónica y ha hecho algunas mezclas de este estilo musical.

Ángela volvió a ser madre a los 47 años

Tras casi 13 años juntos, en 1990 Ángela y Hervé decidían poner punto y final a su relación. Fue de nuevo en la isla balear donde la actriz volvió a enamorarse, en esta ocasión, de Leo Blakstad, más conocido como Pou, un empresario de origen canadiense afincado en Ibiza y diez años menor que la actriz. Se casaron en abril de 1995 en la más estricta intimidad. A sus 39 años, Ángela estaba además embarazada de su cuarto hijo, Antonio (25), que vino al mundo pocos meses más tarde. El joven es músico. Se formó en el Institute of Contemporary Music Performance de Londres y ha hecho cursos en la Point Blank Academy y en el Berklee College of Music. Antonio Blakstad ha sido miembro de varias bandas musicales y ha dado decenas de conciertos, uno de ellos muy especial hace cinco años junto a su tío Miki. En 2003, Ángela y su marido daban la bienvenida a su segunda hija en común, quinto vástago para la actriz. La pequeña María Isabel (nombre en honor a la abuela materna de ella) llegaba cuando Ángela ya había cumplido 47 años y fue un soplo de alegría para la familia.

Miki, el más mediático del clan

Miguel (57), más conocido como Miki, es el sexto hijo del matrimonio Molina-Tejedor. En algunas ocasiones considerado el verso suelto de la familia, el actor apostó desde muy joven por el mundo de la interpretación. Debutó con la película Maravillas (1980), de Manuel Gutiérrez Aragón, donde tras dar vida a Miki adoptaría ese nombre de manera profesional. Luego le vimos en 1919: Crónica del alba y en 1987 se convierte en chico Almodóvar al interpretar a un joven bisexual en La ley del deseo. Repetiría con Gutiérrez Aragón en Malaventura (1988) y luego participó en varias series como Lleno, por favor o Quién da la vez. Sin duda, muchos le recordarán por su papel de Tony en Ana y los siete (2007), ficción dirigida, escrita y protagonizada por Ana Obregón, con la que vivió un fugaz romance. Artista completo, Miki probó suerte como cantante en 2005 y obtuvo un gran éxito en el teatro con la obra 5gays.com.

Quizá sus papeles teatrales han sido los menos conocidos por el gran público pero al actor le han dado grandes alegrías. Ha hecho Hipólito en el Teatro Romano de Mérida; El cerco de Numancia, de Cervantes; La ratonera, de Agatha Christie; Ítaca, en la que dio vida a Ulises y ha sido productor también del montaje Tío Bob, obra del estadounidense Austin Pendleton. En 2012 dirigió La última luz del día con la compañía Sa Penya Escénica y seis años después se lanzó como director de cine de su primera película titulada Un tiempo precioso, en la que incluyó canciones de su padre. En los últimos tiempos le hemos visto películas como El secreto de Ibosim y Burga, o en series como Centro médico, de La1, o Veneno.

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Cuatro hijos y un nieto

La vida sentimental de Miki Molina siempre ha sido objeto de las revistas del corazón por pertenecer a una de las sagas más famosas y queridas de nuestro país. Su primera pareja fue Kirsa van Pallandt, hija de un matrimonio danés que formaba el dúo musical de folk Nina & Frederick. Estuvieron juntos cuatro años (de 1986 a 1990) y tuvieron dos hijos, Clara y Adrián, que hoy, ya adultos, están alejados de la vida pública. Clara, que vive en Barcelona, ha convertido al actor en abuelo de un niño nacido hace dos años llamado Nicolás.

Sin duda, su relación más conocida fue la que mantuvo con la actriz Lydia Bosch. Estuvieron juntos apenas un par de años pero de su amor nació en 1992 Andrea, su única hija en común. La joven, de 29 años, adora a sus padres (hace unas semanas explicaba que ve a Miki a menudo) y a su madre la define como ‘su heroína’. Se preparó para ser actriz de los 20 a los 24 años y además estudió el doble grado de Magisterio. Pareja de Juan Fernández, guitarrista del grupo Marlon, desde hace casi cinco años, ha dado clases particulares a niños y ha hecho algunos cortometrajes y anuncios de publicidad.

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Tras la ruptura de Lydia y Miki, el actor mantuvo un romance con la directora de cine islandesa Katrín Ólafsdóttir, con la que tuvo a su cuarto hijo, al que bautizaron Antonio, en honor a su abuelo paterno. El joven estudia Biología Marina en Leeds, en Reino Unido. De Katrin también se separó. La mujer con la que ha conseguido la estabilidad sentimental es Sandra Blakstad, hermana del marido de Ángela Molina y de origen canadiense. Sandra, hija de Rolph Blakstad, arquitecto que ha levantado conocidos edificios en Ibiza, y él se conocen desde que eran adolescentes y hoy mantienen una relación de amor en la que ninguno se plantea pasar por el altar.

Mónica, heredera de los genes musicales de su padre

La interpretación y la música siempre ha estado presente en la familia Molina. Mónica (53) ha sido la única de las hijas del matrimonio que se ha dedicado de manera profesional a la segunda. Pero antes de que la música llamara a su puerta, Mónica también probó suerte como actriz de la mano de directores como Manuel Gutiérrez Aragón y Fernando Fernán Gómez con pequeños papeles en sus películas La mitad del cielo y El viaje a ninguna parte. Poco después trabajó a las órdenes de Julio Médem y en 1998 protagonizó junto a su hermana Ángela la comedia televisiva Hermanas, tras la que decidió dejar aparcada su faceta como actriz para ser cantante. Un año después publicaba su primer disco y con Tu despedida llevó a cabo una gira de conciertos y compartió espectáculo con Luis Eduardo Aute y José Mercé.

En 2001 lanzó Vuela, candidato al Grammy Latino como mejor trabajo discográfico de interpretación femenina y a los Premios de la Música Española como artista revelación. Luego llegó su tercer álbum, De cal y arena, varias colaboraciones con otros artistas y puso voz a la serie Amar en tiempos revueltos de TVE, tema que formó parte de su cuarto disco, A vida, y que fue compuesto por su hermano Noel. En esa serie además participó como actriz dando vida a una cantante durante una veintena de capítulos en 2008. Su último disco salió a la venta en 2012 pero desde entonces no ha dejado de dar conciertos tanto en España como en Europa y México.

Mónica mantuvo una relación sentimental con el actor José Coronado. Con él comenzó a salir en el año 2000 después de conocerse en un desfile de Roberto Torretta. Su amor estuvo lleno de idas y venidas y antes de cumplir su primer aniversario rompieron. Pero se dieron una nueva oportunidad en 2002 y un año más tarde llegaba al mundo Candela, su única hija en común. La pareja ponía fin a su amor pocos meses después. Candela cumplió los 18 años el pasado mes de diciembre. La joven es toda una belleza de melena oscura y ojos claros que ya ha hecho sus pinitos como modelo posando para una revista junto a su madre. Candela mantiene una gran relación tanto con su madre como con el actor, con el que ha vivido en los últimos años. A ella le dedicó Mónica la canción Nana para Candela.

Noel, compositor y autor de éxito

Para Mónica ha sido muy importante la figura de su hermano pequeño Noel (49), el menor de los Molina, en toda su carrera musical. Noel comenzó su trayectoria como compositor y productor en el disco debut de su hermana, Tu despedida, en 1999, y luego ha seguido componiendo para ella en otros éxitos discos como Vuela, en 2001. También lo ha hecho para otros artistas de la escena musical española, como Malú o Nuria Fergó, y lo ha alternado con grabaciones de bandas sonoras para series y obras teatrales. De hecho, por la canción que escribió y compuso para Amar en tiempos revueltos obtuvo en 2008 y 2010 el Premio de la Academia de Televisión a la mejor música en este medio. Noel colabora además desde hace más de una década con Patrimonio Joven, patrocinado por el Ministerio de Cultura y la UNESCO como responsable musical del proyecto.

La otra cantante de la familia

Otro de los miembros más desconocidos de los Molina es Paula (59), aunque también ha hecho algunos trabajos en el cine como en su debut en 1980 de la mano de Fernando Trueba en la cinta Ópera Prima, primera película del director y que obtuvo el Premio al Joven Talento en el Festival de Venecia. Poco después, la hija de Antonio Molina rodó en Italia la película Morte in Vaticano, un thriller con Terence Stamp, y participó en algunos títulos españoles como Luces de Bohemia, adaptación cinematográfica de la obra de Valle Inclán, o La monja alférez, su último gran papel, ya que después solo ha participado de manera esporádica en series como Ausiás March (2003) o en la cinta Sinfonía de ilegales (2005).

Pero igual que su hermana Mónica, Paula optó por la música y llegó a grabar un disco, Latino, en 1990, aunque sin el éxito de la primera. Paula estuvo casada con Michi Panero (fallecido en 2004), hijo del poeta Leopoldo Panero, escritor y empresario hostelero, del que se separó en 1988, apenas un año después de su boda. Poco tiempo después volvía a contraer matrimonio con José Manuel (Moes) Fernández del Riego, nieto del fundador de las míticas Galerías Preciados.

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