La histórica noche de Nadiuska y el marqués de Cubas en el Casino de Madrid

Hace 45 años, en octubre de 1975, tuvo lugar en el Casino de Madrid una noche histórica. El diseñador Miguel Marinero celebró su primer desfile de peletería en este icono de la arquitectura madrileña que, desde su construcción en el siglo XIX, prohibía la entrada al público femenino. El encargado de la organización del evento fue el veterano relaciones públicas francés Jean Louis Mathieu quien naturalmente invitó a las mujeres más bellas del momento. La protagonista estelar de la velada fue Gina Lollobrigida, una buena clienta de Marinero. La actriz lució un vistoso vestido dorado con escote corazón que podría haber firmado el mismo Emilio Schuberth, el diseñador de la Dolce Vita. "Lo he hecho yo", respondía misteriosa a todo aquel que le preguntaba por la autoría. Había llegado desde Italia para la ocasión y se llevó buena parte de los flashes. Pero no todos. Nadiuska también fue una de las elegidas.

“Nadiuska era un personaje auténtico. Era amiga de Jean Louis Mathieu, que también trataba mucho a Paloma Picasso y a Alain Delon. Vino sin dudarlo cuando él se lo propuso. ¡Y sin cobrar! Esa primera fila del desfile no la olvidaré jamás”, recuerda Miguel Marinero. “Nadiuska llevaba un turbante de plumas negro y un vestido divino”, añade. La también actriz acudió a la fiesta acompañada por Fernando Falcó, el marqués de Cubas fallecido esta semana a los 81 años. “Estaba muy elegante vestido de esmóquin. Después de esa fiesta, volví a coincidir con él en una cena. No era un cliente habitual de nuestra tienda, pero sí que le regaló pieles a su primera mujer, Marta Chávarri. Yo le arreglé un abrigo cuando ya estaban separados”, explica el diseñador.

En aquel entonces, el hermano de Carlos Falcó tenía fama de seductor. Él mismo se encargó de alimentar esta leyenda paseando del brazo de la emperatriz Soraya tras ser repudiada por el sha de Persia. La lista de acompañantes del aristócrata era extensa: Ava Gardner, Claudia Rivelli, hermana de Ornella Mutti u Odile Rodin, ex mujer del legendario playboy Porfirio Rubirosa. La foto de Nadiuska y el marqués en el desfile de Marinero resume a la perfección una época irrepetible. Y no solo porque el aristócrata fumara un cigarrillo mientras observaba las pieles de Marinero. Unos años más tarde, Fernando Falcó se casó con Marta Chávarri. Tras el escandaloso divorcio de la bisnieta del conde de Romanones, repetiría matrimonio con Esther Koplowitz. Poco a poco, la vida social entre paparazzi a la que se entregó en los años sesenta y setenta se fue diluyendo… hasta que prácticamente desapareció de la escena mediática.

Miguel Marinero no ha olvidado cómo él y su mujer, Inés Díaz, maquilladora ya jubilada de TVE y de las hermanas del rey Mohamed VI de Marruecos, recibían a los importantes invitados en la escalera del Casino. Además de Gina Lollobrigida y Nadiuska, la fiesta contó con la presencia de leyendas españolas. Hablamos de Rocío Jurado, la escritora y compositora Fina de Calderón, Pitita Ridruejo y la actriz Ana Castor, amante del banquero Alfonso Fierro, con una vida digna de novela. “Ella era una buena clienta nuestra. Su casa estaba frente a nuestro taller y teníamos mucha relación. Luego, he coincidido con ella, por ejemplo, en el Hôtel George-V de París, vestida espectacular y con un Rolls-Royce en la puerta”, recuerda Miguel.


También hubo presencia masculina. El boxeador Pedro Carrasco, Antonio El Bailarín… y hasta un Nobel. “Sí, vino Camilo José Cela. Yo era muy joven. Debía tener unos 25 años. Si se hubiese celebrado ahora, le hubiese sacado más partido a los invitados”. Lo dicho: una noche para no olvidar.

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