¿Qué es el doomscrolling? Seguramente lo estés haciendo… y tienes que parar porque te deprime

¿Sabes por qué Google solo selecciona para ti las noticias más tristes y deprimentes? Porque el algoritmo no engaña y ha detectado que tu manía de consumir historias tremebundas y navegar por tweets que te ponen de los nervios le avisan de que te estás convirtiendo en una pesimista de manual y has caído víctima del doomscrolling. Con esta palabra han bautizado los anglosajones a una mala costumbre que ha nacido amparado por el encierro del coronavirus y que se usa para describir un comportamiento tan malo para nuestra salud como extendido: el de navegar por internet durante horas pasando de una mala noticia a otra. ¿Pero sabes qué le está haciendo a tu salud mental tanto negativismo?

Nuestro cerebro está diseñado para captar y acumular toda la información que pueda permitirnos sobrevivir, y en los tiempos que corren ahora mismo eso significa consumir una buena cantidad de información online… y no precisamente la más positiva. Desgraciadamente, a nuestro cerebro también le llaman más la atención las noticias negativas que las positivas, porque percibe las primeras como un riesgo potencial, y ya sabemos que ante un peligro, la información es poder y tener toda esa información negativa almacenada en nuestro cerebro nos ofrece una falsa sensación de control sobre la situación.

El problema es que internet ha llegado a nuestra vidas para facilitarnos la tarea de pasar de las crónicas negras en los hospitales, a las cifras de paro y a las páginas de sucesos sin un respiro por medio. La cantidad de información negativa a la que tenemos acceso ahora mismo es inasumible. Es posible navegar durante horas saltando de una mala noticia a otra, hay gente que ya lo está haciendo y eso tiene consecuencias para su salud mental.

Si notas que estás muy estresada, pero no tienes motivos reales en tu entorno cercano para estarlo; te cuesta dormir a menudo; tu estado de ánimo es tan voluble que puedes pasar de la apatía, a la alegría y a la tristeza en la misma mañana; notas que se te acaba la paciencia en un tiempo récord o, directamente, te sientes deprimida y no sabes por qué… revisa tu historial de noticias, vídeos y tweets y analiza qué tipo de historias consumes más a menudo porque podrías ser una de las víctimas del doomscrolling.

Investigadores de la Universidad de Sussex advierten que esta mala costumbre de inundar nuestra vida de malas noticias vía internet ya nos está pasando factura en forma de síntomas depresivos, de ansiedad, estrés crónico y puede llegar a causar, en algunas personas, hasta estrés postraumático. Por eso tanto ellos como nosotras que abandones ya el morbo de las noticias negativas. No las necesitas para estar informada y ganarás en calma y serenidad y consigues salir de ese círculo de negatividad.

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