‘Amar es para siempre’: así fue el rodaje en la cárcel con Manolita

  • Ha sido el primer rodaje en exteriores de Amar es para siempre tras la pandemia.
  • Avance semanal de los capítulos de ‘Amar es para siempre’

    Nadie conoce mejor Amar es para siempre que Eduardo Casanova, respetado director entre el equipo, que sigue volcado en la novela de Antena 3 desde hace 16 años, sumando su anterior etapa en La 1. “Me apasiona mi trabajo y doy todo en cada grabación. Me sigue ilusionando porque cada año es como si hiciéramos una temporada nueva, y contando con los mejores actores del país”, comenta el realizador.

    Los ‘asturianos’ son su debilidad, y más desde que esta temporada se han convertido en eje central de la ficción, sobre todo Manolita, que ha estado en la cárcel por un delito que no cometió… Y por fin sale de ella el lunes 22, al parecer, por encontrarse enferma. “He vivido esta oportunidad como un regalo. Llegaba a mi casa más cansada que nunca, pero tenía que responder como se merecía”, confiesa Itziar Miranda.

    Más protagonismo

    Y para “dar un poco de aire a la serie tras los duros tiempos de la pandemia”, parte del equipo se trasladó a finales del pasado mes de noviembre a una antigua cárcel de Segovia, que ahora es un centro cultural, para grabar la historia de la prisión. En solo tres días se rodaron sus 16 capítulos.

    La guionista Verónica Viñé me propuso que los Gómez fueran los protagonistas de esta temporada. ¿Para qué buscar una pareja fuera cuando la teníamos dentro? La familia había sufrido con la muerte de su hija y me preocupaba cómo lo iban a superar, y entonces decidimos meter a la madre en la cárcel”, apunta Casanova.

    El mejor escenario

    Sus responsables lo hicieron para potenciar este personaje. “Queríamos que mostrara otra faceta, y esa ha sido la solidaridad. Lo demostró al conocer a Anabel (Claudia Trujillo), que tenía una historia personal que le recordaba a Marisol. Estamos contentos con el partido emocional que se le ha sacado a la trama”, comenta su director. “Este papel no deja de sorprenderme, y tampoco me permite encasillarme”, declara Itziar.

    Rodar con la covid-19

    Y para estas secuencias se buscó un exterior adecuado. “Decidimos dar un momento álgido a la novela y, tras una búsqueda, encontramos una cárcel real que cerró en el año 2000. Me encantó el lugar porque todo estaba como hacía años, y solo tuvimos que iluminar y rodar. Eso sí, con todas las medidas de seguridad y los permisos requeridos”.

    Algo que no fue fácil para el equipo que se trasladó hasta allí, ya que en esa época, la provincia de Segovia estaba cerrada perimetralmente. “Grabar en pandemia es horroroso, además de un reto. Ahora se rueda hasta las cuatro de la tarde, se ha suspendido el catering para evitar contagios, y adaptamos el rodaje a diario según los positivos que haya; vamos muy pegados a la emisión”, concluye Eduardo.


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